Aprovechando que una amiga y compañera del séptimo corría la media Maratón de la muy heroica Ciudad de Valdepeñas, hicimos una escapada fuera del calendario oficial. La idea era hacer una ruta corta para tener tiempo de ver a los atletas llegar a la meta mientras que las no ciclistas (ellas se lo pierden) se dedicaban al arte del senderismo (que es mucho más cansado y coñazo que ir en bici, qué gran invento es la rueda, pero el tour da mala imagen al ciclismo, parece que todo es desfondarse y “afoxiarse” subiendo cuestas).
Salimos de Valdepeñas en dirección a los Baños del Peral, bonito paraje a unos 7 km de Valdepeñas donde pretenden recuperar un balneario. El ayuntamiento tiene el carril bici a medio hacer, pero no lo usamos porque no lo vimos. Vayas donde vayas, hay más cosas que en Ciudad Real (menos mal que la gente de la capital no sale, que si no, vaya chasco).
Desde allí, había estudiado una interesante ruta por la cuerda de una sierra llena de aerogeneradores, aprovechando las pistas de acceso a éstos, pero como suele pasar el camino estaba con cadena y carteles amenazadores, con lo que decidimos ser prudentes y no aventurarnos a que nos pusieran colorados. Una lástima que en Valdepeñas no sean conscientes del potencial turístico de una paseo como ese, más interesante que el paso por la ruta del Quijote. Seguimos por un camino hacia San Carlos del Valle. En un cruce había que elegir entre dos caminos, y como no lo hicimos bien tuvimos que acabar saltando una valla. Como las cosas sigan así, va a haber que llevar una cizalla en la bici para abrir caminos públicos y privados (o municipales), que afición más rara eso de ponerle puertas al campo.
Llegamos a San Carlos del valle donde disfrutamos de la espectacular plaza, aunque las fotos están jodidas por un cartel de la consejería de bienestar social que se dedica a joder el turismo castellano manchego: se ve que más importante que los 250 años de historia del lugar. Es lo que tiene el ego político, carteles para todo, aunque jodan el paisaje, el patrimonio, las vistas... deberían mirárselo.
Desde allí volvimos siguiendo en parte la ruta del Quijote, por el sur de la sierra de los aerogeneradores. Mucho más feo y simple que la ida. Sin mucha novedad, más allá de un problemilla de frenos en la bici de Kla llegamos a Valdepeñas justo cuando nuestra amiga semimaratoniana enfilaba la bajada hacia la meta en la Avenida del vino.
Corría junto a un tipo con Globo que iba ha hacer 1:40. La animamos y acompañamos un poco, pero buscamos un atajo por otras calles para no incordiar mucho a los corredores. Poco antes de la meta la reencontramos y le dimos los últimos ánimos. La ruta sencillita, al final salieron unos 40 km, pero al menos salimos de la rutina dominical de rutas en los alrededores de Ciudad Real.
En meta cañas (repartían cerveza gratis para los deportistas la gente de Cruzcampo), ducha, y risas. Después nos fuimos a comer con las amigas que habían aprovechado para pasear a los Baños del Peral y un cafetito agradable en la plaza azul. Buen día, buena rutina, para repetir e incluso mejorar, todo se puede mejorar...
Algo que yo llevaba esperando hace tiempo y que ya había comentado con los amigos: un cargador único para los móviles (ya que se ponen deberían hacer lo propio con las cámaras de fotos y otros gadchetselectrónicos cada vez más habituales). Mendioambientalmente más sostenible, más cómodo, más barato... Así pronto no hará falta llevar el cargador a cuestas, porque en hoteles, bares, etc. encontraremos nchufes mini-usb para recargar el móvil. Por fín algo de cordura. La noticia, en el País.
Madrid, ciudad surrealista. Atocha, fracaso de una estación.
La estación de Atocha, remodelada (o reconstruida más bien) por allá por el año 1992 por el arquitecto español Rafael Moneo, es un ejemplo claro de cómo la ciudad es, muchas veces, más importante que los edificios, y de cómo éstos no pueden diseñarse de espaldas a ella.
Nada en Atocha hoy funciona como se diseñó. De hecho, anuncian la enésima reforma. Donde se planteo un centro comercial, hay oficinas languideciendo. Lo que iba a ser un pasillo de comunicación entre las estaciones de Cercanías y la de Alta Velocidad es ahora un centro comercial. Las taquillas han cambiado de localización tres veces. Y lo que iba a ser una plaza, un bonito foro de convivencia en la fachada del antiguo edificio de la MZA, hoy es un parking VIP, lo que no deja de mostrar la vocación de una ciudad como Madrid, sustrayendo un espacio público de todos para el estacionamiento de los lujosos coches de unos pocos… Madrid, Madrid.
En ese parking surrealista en que se a convertido lo en otro momento debió ser una plaza, un no menos surrealista paso de peatones nos lleva contra un muro. Triste metáfora de la estación cuyas buenas intenciones de diseño se estrellaron contra el muro de la realidad.
El remate del fin de semana fue el concierto de Marillion, la cuarta vez que los veía en directo después de las giras de Anoraknophobia, Marbles y Somewhere else. La sala club Sant Jordi (inmensa) se encuentra en uno de los laterales del Palau Sant Jordi. Llegué justo con la apertura de puertas, y decidí irme para adelante, ya que en estos conciertos estar cerca de la valla no implica ni apretones ni pisotones ni nada.
Abrieron Harvest (ver post anterior), un breve pero intenso concierto (unos siete u ocho temas) que sonó muy bien, y en el que se notó que estuvieron muy arropados por colegas y amigos, y eso está bien.
Marillion abrió el concierto como su ultimo disco, con una canción breve pero preciosa, Dreamy Street, y un himnazo, This train is my life. Sonido contundente, casi perfecto, el mejor de los disfrutados hasta ahora. Luego cositas como The other half, Fantastic Places (Impresionante una vez más) y temas del nuevo disco como Satellite Asylum #1 (fantástica), Nothing fills the hole…
El set list del concierto (al final) incluía alguno de los temas más sinfónicos de Marillion, con más música. Un guiño fue un trocito de Ocean Cloud, que no tocaron entera porque se hubiera ido medio concierto. Out of this World estuvo impresionante, con el video del desastre que le costó la vida a Donald Campbell cuando intentaba ir más rápido que nadie sobre el agua… espeluznante (Only love will turn you around…).
Una premonición, o una señal, no sé, pero cuando Steve Rothery cogió su guitarra de doble mástil (señal casi inequívoca de que iban a tocar Beautiful), el sonido falló y nos quedamos sin esa canción (en el fondo un alivo, porque en un día como ese solo tocaba buen rollo, y esa canción tiene algo de melancólica para mi). Me dio la sensación de que el fallo técnico de la guitarra, les llevó a modificar el set list, y tocar tree minutes boy, que en los set lists de los conciertos que se pueden ver en la web está más hacia el final. Aquí, Hogarth hizo algo similar a sus shows H Natural, con solo piano al principio, con la gente participando y cantando. Bonito.
Temas como Mad y The Great Escape de Brave pusieron a la gente a tope. El final del bloque principal fue para, nada más y nada menos, The Invisible Man. 13 minutos de pura música, una obra de arte que va y viene, que sube y baja, con algunos momentos verdaderamente intensos.
Un primer bis breve pero intenso con Neverland y otro bis final con Hapiness is the Road, que quedó muy bien, con la gente al final cantando hasta que toda la banda desapareció. La felicidad no está al final del camino, la felicidad es el camino. Ayer (escribo esto en el AVE de vuelta), de nuevo, los Marillion me hicieron un poquito más feliz. Ahora, a esperar a la próxima...
SET LIST Barcelona, Spain - Palau Sant Jordi
Dreamy Street This Train Is My Life Nothing Fills the Hole The Other Half Three Minute Boy Fantastic Place Essence Out Of This World Mad The Great Escape Real Tears For Sale Asylum Satellite #1 The Invisible Man Neverland Happiness Is The Road
El broche final del fin de semana en Barcelona era el concierto de Marillion, única fecha en España de su gira presentando ese discazo que es Happiness is the Road. Pero además, de teloneros tocaban Harvest, el grupo de la chica que me pasó hace ya bastante, los vídeos de H en la Feria del disco de Barcelona.
Harvest hacen un rock progresivo lentito, muy melódico y agradable de escuchar. En directo suenan muy pero que muy bien. Composiciones bastante redondas, bien encajadas, donde cada instrumento juega un papel relvante… Los solos de guitarra con un sonido similar a Marillon, muy logrados y bien insertados en los temas. El sonido de base ritmica impecable, dando forma a las canciones. Aprovechando el espectacular sonido de la sala, Harvest sonó muy parecido a las grabaciones de estudio que se pueden y se deben escuchar su Myspace.
Por aquello de colaborar con la causa, me hice con una de las demos que vendían por el módico precio de 5 euritos y que trae un tema nuevo, que ya en el concierto me gustó bastante. Volviendo al concierto, Monique y sus compadres repasaron los temas que conocía de los más lentos a los más rápidos, intercalando una par que no conocía (uno de ellos me gustó bastante, precisamente el que aparece en la demo) y con Mara al final, que es un tema un pelín más cañero.
Me convenció el sonido, y la voz, muy fácil, y eso ya es mucho en estos tiempos de cantantes sin voz y desgañitados (con un Ozzy Osbourne ya hubo suficiente ;-). Dentro de poco tocan en Madrid y gratis, así que a ver si tengo un rato y me acerco a verlos, y si estás por allí, date una vuelta, igual te sorprenden, y eso, dado los tiempos que corren, ya es mucho. Suerte y enhorabuena, Harvest.
Después de algo más de seis meses tocaba volver a Barcelona. Tocaba reencontrarse con los recuerdos de mi estancia, tocaba disfrutar de nuevo de esta fantástica ciudad de las mil caras.
Desgraciadamente fue el tiempo el que no acompañó demasiado, pero hasta la lluvia queda bien en Barcelona. Paseos por el centro, compras en las tiendas chulas, cañas y pinchos… todo perfecto.
Visitamos la Sagrada Familia, con poca gente, con lo que pudimos subir sin problemas a las torres y divisar la ciudad Condal desde las alturas, con ese nuevo skyline que está apareciendo en el “viejo” Poble Nou.
La Sagrada Familia avanza, avanza, lento pero seguro, algún día la terminarán. La espiral de las escaleras de bajada del último tramo la mar de sugerentes…
A la salida, vimos como unos niños rumanos se dedicaban a robar a la gente con el truco de hacer una encuesta o pedirte que firmes en un papel. No sé que hacen en la calle, pero a los padres habría que quitarles la custodia directamente. Ojo si vas a Barcelona (como Madrid) hay mucho carterista y descuidero suelto.
Nos cruzamos con una panda de Güiris haciendo turismo en bicis chopper de alquiler, cosas de Barcelona.
Aprovechando el paseo, pescamos un bonito Dyane 6 de telefónica para la friki colección de 2Cv y familiares. En la plaza nova estaban los coches de la salida del rally de Montecarlo para clásicos: viejos juguetes, hoy capricho de unos pocos.
El segundo día visitamos el palacio Guell, y el barrio Gracia, que es un barrio que me encanta, aunque no paró de llover en todo el día, con lo que vimos más los bares que la ciudad, y comimos en Sirio que ya conocía de hace un año. En Gracia hay un tufillo alternativo que mola, y hace que aparezcan cositas como una tapa de un registro de la luz pintada por algún chiflado.
La tarde la dedicamos a pasear de charco en charco del Paseo de Gracia (valga la redundancia) y a las compras.
El último día, paseíto por el Maremagnum (abriendo el post) y la Barceloneta donde comimos a base de tapas en un bar de esos cutres de barrio pero con mucho encanto. Lo más impresionante fue un inmenso yate de uno de esos a los que probablemente la crisis no le quita el sueño.
La noche fue el concierto de Marillion, pero eso es historia para otro post.
Esta vez Barcelona, pese a la lluvia, me supo a. Habrá que volver con mejor tiempo. La única pega fue no poder ver a los colegas bikers, pero con un poco de suerte, en primavera igual le pegamos la pedal por allí con ellos. Ojalá.
Como todos los seguidores (los 7) de este blog saben, una de mis chorradas es coleccionar miniaturas de 2cv (algo que, en contra de lo que pudiera parecer, no tiene nada de friki). Es una colección difícil, pero que crece con paso firme. Ahora bien, en Caravaca he de reconocer que dudé, que me entraron ganas de abandonarla por una nueva alternativa: una impresionante colección de dedales de la familia real, que incluye a los papas. La relación o puntos en común entre la Familia Real y los Papas la dejo para cada cual, pero yo no le veo mucha. La colección es bestial, mola muchísimo, sobre todo el dedal de Marichalar, aunque no sé si ahora habría que retirarlo de la colección. Estuve por pillarlo, porque si es retirado, en unos años se puede convertir en una valiosa pieza de coleccionista, pero afortunadamente la tienda estaba cerrada y no piqué, si no ya estaba buscando el dedal de Froilán por todos los rincones de España. Uf, qué alivio.
Para celebrar el 40º cumpleaños del tío más feo del mundo, nos juntamos los viejos amigotes en Caravaca de la Cruz (Murcia), para darle una sorpresa. Engañado llegó pensado que iba a pasar un fin de semana romántico en pareja, y se encontró con los vándalos de sus amigos en una casa rural bastante curiosa.
El fin de semana tuvo poca historia y mucho rock’n’roll, incluidos clásicos de las reuniones de amigos como el Touch too much de los AC/DC, o el siempre estás allí de los Barón Rojo. Está bien saber que los amigos siempre están allí, y está bien saber que después de más de 20 años los amigos siguen estando allí. No todo el mundo tiene esa suerte.
Eso si, ahora que somos mayores y tenemos más pelas, hemos mejorado la calidad del bebercio, pero sin renunciar a las raíces:
Nos dedicamos básicamente a comer, beber y charlar, con lo que de Caravaca y alrededores no vimos demasiado, un poco Caravaca, las fuentes del Marqués (donde comimos) y, a la vuelta, Moratalla. De ahí son las fotos… que quedan pendientes...
El día de Navidad, como no hicimos excesos con la cena, salimos de ruta pese a que hacía un frío de pelotas. Entonces hice esta foto, que recupero ahora, porque se me había pasado subirla.
El tercer día, tras un desayuno revitalizante, nos dirigimos desde las Negras a Rodalquilar, pueblo minero que conserva un curioso patrimonio industrial.
Desde allí, por una antigua carretera sin pavimentar que atravesaba todo el territorio minero, llegamos hasta el pueblo de Los Albaricoques, en cuyas calles se rodaron Por un puñado de dólares, en 1964; La muerte tenía un precio, en 1965; El bueno, el feo y el malo, en 1966...
Más adelante pasamos por el Cortijo de El fraile, escenario real de los acontecimientos que inspiraron a Lorca para escribir Bodas de sangre.
Poco más adelante salimos a una antigua carretera abandonada que servía para bajar a las Negras, y que hoy queda perdida sin uso. Una pena, porque las vistas son espectaculares. Cuantas viejas carreteras habría que utilizar para estos usos, más cómodas para la bici que las nuevas, que suelen tener mayores pendientes y, por supuesto, mucho y peligroso tráfico.
Antes de recogernos, nos acercamos a la playa para disfrutar de un ratito de tranquilidad junto al mar. En resumen, unos días geniales para olvidarnos de navidades e inviernos, y disfrutar de ese paraiso que es el Cabo de Gata.
P.D.: Hay una crónica más detallada e intersante en la web del séptimo.
Para empezar mejor el año, un complemento ideal es irse unos días de escapada al mar, y si se monta un poquito en bici, pues mejor que mejor. Así, Kla y yo nos plantamos con el uesmaster del séptimo y su señora en las Negras, en el cabo de Gata, para olvidarnos un poquito del invierno manchego.
El primer día lo dedicamos a tomar contacto con el pueblo, ocupar el apartamento y visitar Níjar, coqueto pueblo del que las Negras es pedanía.
El segundo día, como amenazaba lluvia (que luego no llovió), lo dedicamos al senderismo. Primera etapa, por la Cala del y la batería de San Ramón (S. XVIII) una de las fortificaciones de la costa y luego el Playazo. En la segunda etapa fuimos a la Cala de San Pedro, donde está una de las pocas comunas hippies que aún quedan en España, y quedan restos de otra de estas fortificaciones. Al final hicimos casi 20 km andando y me salieron agujetas en estas piernas acostumbradas al pedal, pero no el paso.
Al siguiente día, primera ruta en bici. Fuimos con un coche hasta Retamar, donde comenzamos la ruta siguiendo por la playa hasta llegar a un humedal donde vimos flamencos y otras aves. En la playa no pocas fortificaciones de todas las épocas, me llamó la atención un pequeño bunker, probablemente de la Guerra Civil.
Tras una agradable tramo paralelo a la costa pasando junto a una iglesia abandonada, llegó la primera subida fuertecilla para llegar al faro del Cabo de Gata, bajando todo lo subido en unos pocos metros en los que terminé de fundir la pastilla delantera del disco de la bici.
Ahí llegó lo peor, una subida bestial al faro de la Vela Blanca, un kilómetro al 20 % que con platillo pequeño, paciencia y ritmo superamos unos mejor que otros. Desde arriba, la vista simplemente espectacular, por lo que aprovechamos para comer.
Luego bajada rápida con cuidado por aquello de lo limitado de mi freno delantero para llegar a la playa de Mónsul, famosa por una duna fósil.
Seguimos hasta Genoveses (que toma su nombre del histórico desembarco producido en 1147, y de ahí a San José donde cogimos el otro coche y terminamos los 40 km de ruta.
Acaba el 2008, y toca ponerle un broche musical. El 2008, y parte del 2007, tuvieron una canción en la banda sonora de mi existencia. Big Dipper (Osa Mayor) de Cracker, sonó miles de veces en el coche, donde tenía el disco desde que fuimos a verlos, empieza a hacer bastante tiempo, a Zaragoza.
Big Dipper, es un tema lento, donde la música se insinúa, se muestra, casi cobardemente, como el protagonista del tema. Un tema de esos que transmite fuerza pese a ser melancólico a tope, de esos que apetecer oír sin ruidos alrededor, escuchando los lamentos de la guitarra de Jhonny Hickman, y la letra... un lujo, como siempre, reservado a unos pocos.
Arriba con la letra, abajo en directo.
La historia va sobre la cuando la primavera llega, pero no para tí. Otras veces la primera llega en Diciembre. Cosas de Junio, otra vez Junio.
La traducción otra vez cutre...
Cigarettes, and carrot juice Cigarrillos, y zumo de zanahoria And get yourself a new tattoo Y consíguete un nuevo tatuaje For those sleeveless days of June Para esos días sin mangas de Junio
I'm sitting on the Cafè Xeno's steps Estoy sentado en los escalones del Café Xeno's With a book I haven't started yet, Con un libro que todavía no he empezado, Watching all the girls walk by... Viendo a las chicas pasar...
Could I take you out? Podría sacarte? I'll be yours without a doubt Seré tuyo sin dudas On that Big Dipper En esa gran Osa Mayor
And if the sound of this it frightens you, Y si el sonido de esto te asusta, We could play it real cool Podemos hacerlo con mucha calma And act somewhat indifferent Y actuar como con indiferencia
And hey June, why'd you have to come, Y, hey Junio, porqué tuviste que llegar, Why'd you have to come around, so soon? Porqué tuviste que llegar, tan pronto? I wasn't ready for all this nature No estaba preparado para tanta naturaleza The terrible green green grass El terrible césped verde, verde And violent blooms of flowered dresses y capullos violentos vestidos de flores And afternoons that make me sleepy Y tardes que me dan sueño
But we could wait awhile Pero podríamos esperar un poco Before we push that dull turnstile Antes de que empujemos ese feo torniquete Into the passage Dentro del pasadizo
The thousands they have tread Miles han pasado And others sometimes fled Y otros a veces se han rendido Before the turn came Antes de que el giro llegara
And we could wait our lives Y podríamos esperar toda nuestra vida Before a chance arrives Antes de que la oportunidad llegue Before the passage Ante el pasaje
From the top you can see Monterey Desde la cima puedes ver Monterey Or think about San Jose O pensar sobre San José Though I know it`s not that pleasant Aunque sé que no es tan agradable
hey Jim, Kerouac Hey Jim, Kerouac (The brother of the famous Jack), (el hermano del famoso Jack), Or so he likes to say. O eso le gusta decir. Lucky bastard Bastardo con suerte
He's sitting on the cafe Xeno's steps Está sentado en los escalones del café Xeno's With a girl I'm not over yet Con una chica con la que todavía no he terminado Watching all the world go by Viendo el mundo pasar
"Boy you're looking bad "Chico, tienes mal aspecto Did I make you feel that sad? Te hice sentirte triste? I'm honestly flattered." Estoy honestamente halagado
But if she asks me out, Pero si ella me pide salir I'll be hers without a doubt Seré suya sin duda On that Big Dipper En esa gran Osa Mayor
Cigarettes, and carrot juice Cigarrillos, y zumo de zanahoria And get yourself a new tattoo Consíguete un nuevo tatuaje For those sleeveless days of June... para esos días sin mangas de Junio...
I'm sitting on the Cafè Xeno's steps... Estoy sentado en los escalones del Café Xenos... I haven't got the courage yet Todavía no tengo valor I haven't got the courage yet Todavía no tengo valor I haven't got the courage yet. Todavía no tengo valor
Llegando la Navidad, rutita facilita, para charlotear y cantarse un villancico de felicitación navideña. Poco más, buen rollito y muchos cazadores (modelo rústico, los del modelo pijo no los solemos ver, porque están en caras monterías en cotos privados).
Domingo, 8:00, 0ºC, alerta por frío y nieve, nadie en las calles, solo unos pocos locos que como habían quedado para hacer una ruta y comida anual y sabían que si se rajaban les iba a caer una buena, se juntaron junto al Quijote Arena para, después de meter las bicis en la bodega de un autobús, dirigirse hacia la Puebla de Don Rodrigo.
El viaje amenizado por un enorme bizcocho regalo de la mujer de uno de los peñistas. Llegamos a la Puebla y, aunque hacía frío, hacía buen día. Abrigaditos nos pusimos en marcha siguiendo un carreterín paralelo al Guadiana hasta llegar al estrecho de las Hoces. Seguimos remontando un arroyo y luego un pequeño puerto para llegar a un espectacular robledal.
Los robles ya habían perdido completamente sus hojas lo que, de un lado, dejaba el camino plagado de hojas que amortiguaban la rodadura y escondían peligrosas piedras, y por otro, dejaban a la vista unos densos líquenes que cubrían las ramas desnudas de los robles.
Comida junto a un gran pinar al final de una subida. Como se puede ver en las fotos, me llevé la Grisley para que no se oxide y siga viendo mundo. La TREK es mejor, más cómoda, más bonita, pero la vieja Grisley siempre será Mi Bici.
Poco después de comer un error nos llevó a separarnos y un buen grupo nos perdimos de la ruta oficial. Aprovechamos para ver el estrecho de las hoces del Guadiana que merece la pena (aunque lo que tiene que merecer la pena de verdad es cruzarlo en canoa... todo se andará).
Después de disfrutar de la mañana, cuando estábamos acabando la ruta, llegando al bus, cayeron un par de copos de nieve. Nos duchamos gracias a la gentileza del Ayuntamiento de la Puebla de Don Rodrigo que nos abrió los vestuarios del pabellón de deportes.
Para terminar la fiesta nos fuimos a comer a los Pucheros. Este gran día terminó en el sofá viendo al Balonmano Ciudad Real ganar al Barça. Día redondo.
Allá por 1992, en Lieja, mi amigo el irlandés y yo oíamos sin parar un directo de TESLA llamando Five Men Acoustical Jam, que sería un precursor de la moda de los unpluggged. Él que siempre ha sido un tío detallista me lo regaló, creo que por mi cumpleaños. Por entonces no tenía tantos CDs, así que era un regalo valioso de la leche. Ese disco tenía, además de algunas de las mejores canciones de Tesla (desde siempre uno de mis grupos favoritos), algunas versiones, como esta, Signs, una canción de un grupo canadiense llamado Five Men Electrical Band (el homenaje de Tesla es más que evidente).
Rock en estado puro reivindicando la libertad: ahora que salgo en bici estoy más que quemado de ver carteles de No PASAR, PROPIEDAD PRIVADA, CUIDADO CON EL PERRO, o peor aún, CUIDADO CON LA SUEGRA, o incluso, PELIGRO, INTELECTUALES SUELTOS!!!
En uno de esos viajes solitarios hacia Barcelona escuché por pimera vez (confieso mi incultura musical) la versión original de la canción gracias a Radio 3 y Carlos Pina (locutor de la casa, en su día, vocalista de Panzer, no ha llovido na). Y la verdad es que la versión de los Five Men Electrical Band es la leche. Pincha abajo, plis:
And the sign said "Long-haired freaky people need not apply" y la señal decía "gente peculiar (friki) con pelo largo no soliciten (el trabajo)" So I tucked my hair up under my hat and I went in to ask him why Luego metí mi pelo bajo la gorra y fui a preguntale por qué He said "You look like a fine upstanding young man, I think you'll do" Él dijo "parece un joven bien apañao, pienso que valdrás" So I took off my hat, I said "Imagine that. Huh! Me workin' for you!" Luego me quité la gorra y dije "¡imigina eso, yo trabajando para tí!" Whoa-oh-oh
Sign, sign, everywhere a sign Señales, señales, por todas partes una señal Blockin' out the scenery, breakin' my mind Bloqueando las vistas, rompiendo mi mente Do this, don't do that, can't you read the sign? Haz esto, no hagas eso, no puedes leer la señal?
And the sign said anybody caught trespassin' would be shot on sight Y la señal decía cualquier sorprendido allanando será disparado en el lugar So I jumped on the fence and-a yelled at the house, "Hey! What gives you the right?" Luego salté la valla y grité a la casa, "hey, que te dá el derecho"? "To put up a fence to keep me out or to keep mother nature in" "de poner una valla para mantenerme fuera o para mantener la naturaleza dentro" "If God was here he'd tell you to your face, Man, you're some kinda sinner" "Si Dios estuviera aquí te diría a la cara, hombre, eres una especie de pecador"
Sign, sign, everywhere a sign Blockin' out the scenery, breakin' my mind Do this, don't do that, can't you read the sign?
Now, hey you, mister, can't you read? Ahora, hey tú, señor, no puede leer? You've got to have a shirt and tie to get a seat Tienes que tener una camisa y una corbata para tener un asiento You can't even watch, no you can't eat No puedes siquiera mirar, no, no puedes comer You ain't supposed to be here Tu no deberías estar aquí The sign said you got to have a membership card to get inside La señal decía tienes que tener un carnet de socio para pasar dentro Ugh!
[Lead Guitar]
And the sign said, "Everybody welcome. Come in, kneel down and pray" Y la señal decía, "todo el mundo es bienvenido. Pasen, arrodillense y recen" But when they passed around the plate at the end of it all, I didn't have a penny to pay Pero cuando pasaron una bandeja al final de todo, no tenía un penique para pagar So I got me a pen and a paper and I made up my own little sign Luego cogí un lápiz y un papel e hice mi propia señal I said, "Thank you, Lord, for thinkin' 'bout me. I'm alive and doin' fine." Dije: ·gracias, Señor, por pensar en mí. Estoy vivo y voy bien" Wooo!
Sign, sign, everywhere a sign Blockin' out the scenery, breakin' my mind Do this, don't do that, can't you read the sign?
Sign, sign, everywhere a sign Sign Sign, sign
La traducción es un poco chapucera, es lo que hay. Sirva este post de homenaje al irlandés que pronto tendrá descendencia. ¡Qué fuerte!
Este martes en la filmoteca no pasó nada raro (lo cual ya es raro) y pudimos ver (doblada eso sí) la película Buda explotó por vergüenza, obra de una mujer iraní de 19 años Hana Makhmalbaf, que fue premiada en el festival de San Sebastian, esa ciudad maravillosa que convive con la tiranía de los fanáticos como sucede a los Afganos protagonistas del film.
La película está rodada casi desde el suelo, desde la altura de los niños protagonistas de la película, cuya historia es una metáfora de un mundo en el que todos se organizan para evitar que una niña logre ir al colegio, o sea, de que através de la cultura y el conocimiento las gentes salgan de la estupidez, del miedo, de la pobreza (no solo material).
Un lujillo de esos que a veces nos trae la filmoteca cuando todo sale bien. Que siga.
Por tercera vez (para saber más ver segunda, ver primera), subida al telégrafo óptico de Cañada (telégrafo Vallejo), esta vez con la sorpresa de que el camino de acceso ha sido arreglado de manera que la subido (y la bajada) ha perdido gran parte de su encanto.
La reparación parece tener que ver con las intervenciones de la DIA del aeropuerto (no sé que mejora para el territorio arreglar caminos como éste), pero hacen lo que les dicen, como relevantar la torre de la fábrica de cerámica que ellos mismos recortaron.
Quería hacerle una foto a la chimenea, pero había un problema: si medía a la torre, la cámara medía al cielo y ésta quedaba a contraluz (aunque el cielo sale guay del Paraguay).
Si medía al suelo, la torre sale bien, pero el cielo se quema.
Solución, pues usar esa virguería de la técnica que se llama el Photoshop y sacar una de las dos: mooola.
El martes decidí seguir con las películas de la Filmoteca, con el ciclo de Derechos Humanos organizado por Amnistía Internacional. Según el folleto de Amnistía Internacional, tocaba la película de Fatih Akin, director aleman de origen turco, "Al otro lado". Tras la presentación de la película, se apagan las luces y los títulos de crédito muestran que estamos ante otra película "al otro lado", del director Mexicano Gustavo Loza. Algunos rumores, alguien que dice: "esta no es", más rumores...
Se encienden las luces el nos explican que "la distribuidora" se ha equivocado de película. Curiosamente, si uno observa el papel del ayuntamiento en el que P. Badía hace las sinopsis y críticas de las películas, si bien en una de las caras podemos leer las virtudes del film turco-aleman, en la otra cara, en la que vienen las películas programadas, aparece Al otro lado, de Gustavo Loza (aunque con el cartel de la película turca). Lo mismo que sucede con la web de Ayuntamiento
.
Conclusión, no parece que fuera "la distribuidora" la que se equivocara de película, posiblemente alguién más cercano. Ardo en deseos de llegar a la filmoteca el martes que viene para ver qué nueva aventura nos espera, porque tras la inundación de la sala de proyección, el DVD que no va y la película que no es, ya no sé qué será lo próximo, ya solo creo que falta que aparezca la concejala de cultura por la filmoteca!!!
En todo caso la película de Gustavo Loza me gustó bastante, muy buena fotografía en la historia de tres niños que no entienden los anhelos emigrantes de sus padres. Una suerte el error municipal, aunque no sé como será la película de Akim.