lunes, febrero 01, 2010

Patrimonio cercano, patrimonio abandonado

Ya no publico las rutas de los domingos, porque puede resultar pesado, porque los sitios se repiten... Pero este domingo la ruta era nueva para mí: tocaba darle la vuelta (por detrás) a un sitio de triste recuerdo, la base de helicópteros del Bhela I de Almagro, donde perdí un mes de mi vida cuando más productiva era (hoy perder un mes no sería tan grave ;-)).

A la vuelta, paramos en un vieja quintería abandonada (de tantas), cerca del paraje de los Cabezos. Quinterías que explican un territorio de latifundios de secano donde la gente tenía que vivir a pie de campo hasta que apareció el coche, los gañanes (en el mejor sentido de la palabra) se mudaron a los pueblos y abandonaron estas construcciones.

En la Quintería en ruinas resiste inmutable una extraña construcción. De planta cuadrada, coronada por una bóveda sobre pechinas, con un tambor cilíndrico y los restos de una vieja cubierta de teja árabe casi desaparecida sobre un cono. ¿Qué es? Parece una ermita o una pequeña capilla, sobre todo por un par de ventanucos redondos en las fachadas este y oeste. Pero a saber. Quizás hace muchos años un antepasado de Aldo Rossi se puso a jugar con la concepción de otro pequeño teatro del mundo... (ver post).

Las nubes hicieron que los paisajes fueran espectaculares, y el viento hizo que la ruta, pese a ser llana, se hiciera dura. Un lujo en todo caso.

lunes, enero 18, 2010

Y otra vez París

No es por fardar, pero casi he perdido la cuenta de las veces que he estado en la ciudad de la luz. Sexta visita si no me fallan las cuentas además, curiosamente, tres por placer, tres por trabajo (bueno, más o menos, porque alguna fue un poco ambas cosas). En enero París es un sitio frío, pero tiene el encanto de que hay menos turistas (siempre muchos, pero algunos menos que en primavera). Y sigue siendo la ciudad la luz aunque haya una buena niebla.

Como tenía algo de tiempo me dí un paseo largo hasta el hotel, en la casi periferia, para estar cerca de la reunión del día siguiente. Visita a la Place Dauphine, ese lugar fantástico al que siempre que puedo me acerco y me hace recordar cuando lo descubrí, en mi segunda visita, hace 18 años... ¿Quién puediera, aunque solo fuera unas horas, volver atrás a ese tiempo? Y a tantos otros... Apetece volver atrás, y sin embargo, es muy posible que dentro de unos años quiera volver a este ahora que entonces será ayer... Habrá que aprovechar el momento...

Como con la niebla la luz es interesante mientras que el color no aporta nada, he pasado las fotos a blanco y negro, otro recuerdo de otras épocas.

Otro lugar fantástico, la pasarela de las artes. Siempre nos quedará París.

jueves, enero 07, 2010

Rainbow: rainbow eyes



Un temita de 1976, Rainbow eyes, de Rainbow, el grupo del guitarrista de Deep Purple, Ritchie Blackmore. Ya está el pesao este con el heavy pensaréis. No para nada, dadle una oportunidad. Esta es una de las canciones más hermosas que jamás he oído.

Arriba, el vídeo de un vinilo girando produciendo la música como un milagro, como un regalo. Con un sonido excelente. Por entonces Rainbow estaba formado por, además de Blackmore, Tony Carey al teclado (un músico excepcional, ya hablaré sobre él), Cozy Powell uno de los bateristas de Rock más sólidos, Jimmy Bain al bajo (que luego acompañaría a Dio), y como no, esa voz única, la de Ronnie James Dio. Esta canción cerraba el disco, y no me explico como no ha tenido más fama. Ella tenía los ojos de arco iris, multicolores...

Abajo una versión del tema por no sé quien por si queréis saber lo que dice la letra (poco):



Y más abajo, la versión de Blackmore actual, cuando se dedica a la música de inspiración folk/medieval.


Me quedo con DIO.

miércoles, enero 06, 2010

Harvest: Underground Community

Este año no he sido bueno, por eso los reyes no me han traído nada, será por mi vocación republicana. Mala suerte. En previsión de un resultado como este, me compré el nuevo disco de Harvest, el grupo de Monique, la chica que en su día me pasó unos vídeos de H, y que, desde entonces, me ha hecho partícipe de su aventura musical: Harvest.

¿Rock progresivo? No diría yo tanto, casi más progopop, pero buena música como demostraron cuando telonearon a Marillion. Underground Community gusta por fuera: el artwork es de Antonio Seijas, ilustrador gráfico que hizo, entre otros, el último disco de Marillion.

El disco recoge los seis temas que ya conocía de la demo que compré en el concierto. Beyond de the desert (muy buenas las guitarras), No return (con un precioso pasaje central y con la guitarra volando sobre un sólido bajo), The Story of Tim Ballas ( letras más elaboradas, muy bonito), Mara (un poquito más guitarrera, me gusta el reprise final, con guitarreo épico incluído), Post Disaster (un medio tiempo que suena más como un single, ha mejorado respecto a la demo, con un piano guapo guapo) y The horizon (este si que es el single de la demo en mi opinión, tres minutos de puro single y dos de rock progresivo muy bien ejecutado).

Los temas nuevos están a la altura de los que conocía, Autum Leaves es un buen medio tiempo para abrir el disco, Underground Comunity es un hermoso gesto que da nombre al disco, Change Life al principio es una balada, al final me recuerda a Marillion, de quienes versionan Waiting to happen (muy acertadamente por cierto).

En todo el disco destaca la voz solista, poco habitual chicas cantando algo que no sean paridas. Night comes down o She tries son buenos ejemplo. En ciertas cosas (sobre todo la voz, como no), recuerdan a Magenta, pero eso no es para nada malo. El disco está en Spotify e Itunes, y lo puedes descargar y comprar directamente de su web.

En resumen, un gran debut, que esperemos sea solo un primer paso de una carrera llena de éxitos. Da gusto ver como la gente persigue sus sueños...

viernes, enero 01, 2010

Se fue el 2009 con el Jablón resucitado

Estos últimos días del 2009 hemos salido en bici lo poco que el diluvio nos ha dejado. Primero un día salimos con -5ºC fresquitos, y a la semana siguiente (este último domingo), nos encontramos con el Jablón desbordado, algo que yo jamás había visto.

Debe ser el calentamiento global (que no uniforme), o el tiempo loco, pero la verdad es que este mes de diciembre ha llovido mucho.

Os pongo unas fotos para esos que, atraídos por el sofá, la rutina y las obligaciones, no podéis acercaros a ver este espectáculo gratuito patrocinado por el cambio climático.

Abriendo el post, y arriba, puente morena, sobre el Jabalón (puente de mediados del XIX ensanchado en 1941) que normalmente no ve pasar el agua más que bajo uno de sus ojos. Rescato otras fotos de entradas antiguas para que veáis el estado habitual de estos puentes:

A la vuelta de la ruta tuvimos que cruzar por el puente de la línea de ferrocarril Ciudad Real - Mérida, porque el río lo anegaba todo.

También os pongo una foto de otro post para que busquéis el río en su configuración habitual.

Por cierto, son las 14.05 del 1 del 1 del 2010 y sigue lloviendo. Os deseo un 2010 lleno de emociones de resultado agradable, y risas, que son gratis.

martes, diciembre 29, 2009

Cine en Navidad: Avatar

Ayer nos fuimos a ver Avatar, cine americano de grandes medios, todo un espectáculo. A mí me gustó, aunque es una colección de tópicos vistos en otras películas. Sale un militar malo y violento como tantos que hemos visto, una doctora que recuerda a la de gorilas en la niebla, unos malos con buldozzers cuya codicia les lleva a destruir la selva (calco de la Selva Esmeralda, muchas referencias a esta peli), unos científicos buenos (eso sí, no viven de las becas de MEC), etc.... Más tópicos: la historia de amor imposible, el rato de tiros y explosiones, la lucha final del bueno contra el malo (que está siempre a punto de perder pero siempre, en el último instante se salva), al final los buenos ganan (tranquilos, en ningún momento de la película parece lo contrario), el piloto de helicóptero con las Rayban (esto es otro tópico desde Apocalyse Now)...

Bueno, pues aunque el fondo de la historia sea una casi patética colección de tópicos la peli está bien, entretenida (hay que ir bien meadito que es larga), imaginativa (aunque parece que la ambientación está inspirada en las ilustraciones de los discos de los YES, te cagas) y hasta bonita. Los efectos especiales son chulos aunque hoy casi nada sorprende.

Yo la ví en plano, pero en 3D debe ser más impresionante todavía. Ve a verla.

jueves, diciembre 24, 2009

Montoro

A la vuelta de puente en Córdoba nos paseamos Montoro. Cuestas, calles estrechas, balcones al Guadalquivir, un señor que te pide un cigarro cada diez minutos, así es Montoro. La plaza tiene una hermosa fuente, firmada por el ingeniero que trajo el agua. Eran otros tiempos, en los que eramos agradecidos a aquellos que hacía nuestra vida mejor, como el Dr. Fleming. Aquí, pronto tendremos la Avenida de Belén Estaban.

Aunque el día estaba plomizo, saqué unas fotos.

Me gusta la última, la salida, el nuevo camino, siempre debería haber un nuevo camino. Ahora bien, con un poco de revelado digital (photoshop) la cosa mejora, casi hace salir el sol en un día plomizo como el que nos hizo. Maravillas de la técnica (haz click para poner la foto grande):

lunes, diciembre 21, 2009

Halloweed by the name


Cuando tenía 15 o 16 años, salía del instituto a las 2. Llegaba el primero a casa, porque mis padres llegaban a las tres y mi hermana tenía más vida social que yo. Entonces iba al salón, abría el mueble que escondía el equipo de música, quitaba la tapa del plato DUAL que montó mi tío por piezas, encendía el magnetofón Philips que hacía de amplificador, sacaba uno de mis discos (por entonoces pocos), el Life after Death de Iron Maiden, más concretamente el segundo de este doble LP grabado en directo con motivo de la gira del Powerslave, llevaba la aguja hasta la primera canción de la cara A y sonaba Halloweed by the name. Heavy metal de más de 7 minutos, con un ritmo en continuo crecimiento y una de las primeras letras que aprendí de memoria, la historia de un condenado a muerte, minutos antes de ser ejecutado. Entiendo que no te guste, pero a mí se me sigue poniendo la piel de gallina, como hace 25 años, y si no me pongo a berrear como hacía entonces, es porque son las 12 y 6 de la noche, o sea, la 6+6+6, y no estaría bien visto...

domingo, diciembre 20, 2009

Córdoba

Además de la bici por la vía verde del aceite, pasamos un divertido día en Córdoba. Desde que fui de pequeño con mis padres, siempre me ha parecido una ciudad fascinante, ahí al lado, tan lejos...

Lo primero que hicimos fue desayunar unas tostadas con jamón, ricas ricas, ricas. Y después, a ver la mezquita, un lujo ya que nos la enseñó un profesor cordobés. Aunque debía ser mi quinta visita, la mezquita siempre te enseña un detalle nuevo, algo diferente.

Tras la mezquita, nos dimos un paseo por el centro, con la famosa calle de los geranios orientada con el campanario de la mezquita, que ahora en navidades, ve como las flores de pascua sustituyen a los geranios.

El centro de Córdoba está lleno de rincones con encanto, de pequeños callejones y de viejos edificios modernizados lo justo para hacerlos habitables, pero que no pierden nada de su encanto. Para ejemplo, el curioso sistema de timbres:

O una ventana, decorada a gusto del dueño, no puedo dar más datos, no los tengo.

De camino al restaurante familiar donde comimos, visitamos un bonito patio cordobés, uno de los elementos más singulares de la ciudad, sus patios de origen árabe.

Por la tarde, paseo por el puente romano (que ha sido desnudado en su última restauración, un poco agresiva).

El puente, con un nuevo pretil un poco nuevo de más, ha sido protegido de las putas palomas mediante un sistema de cables para darles calambres. Gracias a eso, las ratas del aire no anidan en el puente.

Tras pasear por el parque inundable, volvimos por un puente nuevo, con una extraña e inútil pila con altos tajamares, en mi opinión no muy acertados, y que la gente usa para tirar piedras.

Por la tarde pasamos por la plaza de la Corredera, muy transformada y "turistizada", donde unos curiosos montajes fotográficos me sirven para ilustrar la deformación de barrilete de las pobres ópticas de la cámaras digitales.

También por allí había una obra con una curioso tapia pintada a pachas por los pintores oficiales y los espontáneos, que dejan esta interesante combinación (haz click para verla grande).

También visitamos muchs iglesias que no conocía, y un curioso bar de ls hermandades de Semana Santa. Bonita vuelta a Córdoba, gracias a nuestros anfitriones. Espero repetir muchas veces...

sábado, diciembre 12, 2009

Vía verde del Aceite

Aprovechando el puente de esta constitución imperfecta (también podría ser de la Inmaculada, pero a mí me van más las constituciones imperfectas que las vírgenes inmaculadas), nos fuimos a pasar unos días entre los olivos en la provincias de Jaén. Aunque hicimos muchas cosas, me centro, de momento, en la vía verde del aceite.

Hicimos el tramo Martos - Río Guadajoz (y vuelta), que es donde termina la vía verde, que no el trazado ferroviario, que es rebautizado a su paso por la provincia de Córdoba (cosas del marketing).

Tras dejar los coches en Martos, comprobamos que penoso estado de la estación de la esta localidad, que parece increíble que con tanto despilfarro del plan LEÑE no se les haya ocurrido rehabilitar.
Como la vía pica para abajo, salimos con buen ritmo, cruzándonos con bastantes ciclistas de todo pelaje: alforjeros, domingueros, machacas del Mtb, etc... La vía verde está super bien conservada (en comparación con lo que se estila por ahí), y además asfaltada, con lo que el ritmo era alegre.

Los cruces con las carreteras están resueltos con pasos inferiores (marcos de hormigón) o ligeras pasarelas metálicas.

Pronto dimos con el primero de los impresionantes viaductos metálicos roblonados del recorrido (el del arroyo salado), apoyados en pilas de celosía metálica también. El espacio ocupado por los carriles ha sido sustituido por una incómoda sucesión de traviesas, por lo que lo más cómodo es circular sobre las aceras hormigonadas.

Desde el viaducto observamos el viejo puente medieval, dos soluciones bastante diferentes al mismo problema.


Aunque gran parte de patrimonio ferroviario está pendiente de recuperación, algunos almacenes y casillas han sido rehabilitados para las labores de mantenimiento.

Así sucede con una de las curiosas casillas de guadabarreras, reconvertida en almacén con las ventanas cegadas.

Ayudados por la pendiente, llegamos a la estación de Alcahudete, donde hay un complejo de ocio, y parece que había un bar en la estación pero anda cerrado. Allí nos dividimos, y la mayoría continuamos unos pocos kilómetros más para ver el impresionante viaducto sobre el río Guadajoz.

Volvimos sobre nuestros pasos hasta la estación de Alcahudete. 5 km de subidita por carretera nos llevaron al pueblo. En la plaza nos zampamos unos sublimes bocatas comprados en un bar, acompañados por botellines para rehidratar. Qué lujo, un bocata y unos botellines en la calle (esto en Ciudad Real no se puede hacer, por obra de algún iluminado). Bueno, disfrutamos del solecito en la plaza, un café y unos dulces por allí también, y comenzamos la vuelta.

Toda la alegría de la vuelta se tornó en cansinez, ahora tocaba remontar, y no debíamos hacerlo demasiado lento porque los días son muy cortos. Con el sol cada vez más bajo llegamos a Martos, con 75 kilómetros en las piernas y habiendo disfrutado de esta estupenda vía verde. Muy recomendable.

viernes, diciembre 04, 2009

Cine filmotequero: Maroa + la intertextualidad

Hacía tiempo que no me daba un voltio por la filmoteca, pero este martes me cuadró, y allí me planté. La película, Maroa, es de una directora sueca, rodada en Venezuela, con co-producción española y un actor español, Tristán Ulloa, que no aporta demasiado, quizás porque el personaje parece metido un poco con calzador.

La peli está bien, entretenidilla, tampoco mucho más, por desgracia, la típica historia de los niños en los barrios marginales de sudamérica. Y eso es todo.

Aquí iba a acabar el post, pero no me resisto a contaros algo. En la filmoteca, nos reparten unas fotocopias con la ficha técnica de la película y una pequeña crítica. Algunas las he guardado, porque, antes de este blog, eran una buena manera de recordar lo que veíamos. El papelito es este:
Yo creía que la crítica la escribía el "sabio local", el responsable de la filmoteca, el que echa el rollete al principio, pero curiosamente, cotilleando en internet para escribir esto, uno encuentra otras críticas, y entonces, uno compara y... coño, coño, coño, el papelito reproduce una critica de otro. Podría ser un fallo no citar al autor, pero la cosa es más grave, porque el papelito está trabajado, es una copia modificada (muy bien por cierto), pero las ideas y muchas palabras son las mismas (ay, la propiedad intelectual!!!).

La crítica original es de Julio Rodríguez Chico y la puedes ver aquí: http://www.labutaca.net/films/34/maroa1.htm. Copio y pego el último párrafo:

Cine social y testimonial que llega de Sudamérica, que no alcanza el nivel de otros títulos recientes como "María llena eres de gracia" (Joshua Marston), pero que nos acerca a tristes realidades que unos se empeñan en controlar mientras otros inten-tan reconducir. Mirada positiva y constructiva de alguien que ama al país que la acogió y que siente la responsabilidad de hacer algo por esos rostros que luchan por sobrevivir, que esconden una nece-sidad de afecto y de creer en sus posibilidades."

Esto es el mismo párrafo en el famoso papelito:

Un poco triste, pero entiendo que al "sabio local" no le deben pagar mucho (supongo que nada) por llevar la filmoteca de Ciudad Real. No deja de ser lamentable, pero bueno, también el Ayuntamiento medio copio el plan estratégico de Burgos, con lo, no pasa naaaa, esto es Ciudad Real, todo vale. ¿Y quien no ha copiado alguna vez en un exámen? Por cierto, los papelitos ya están en el contenedor de reciclado.

Por otro lado, el "sabio local" dijo que iba a hacer un ciclo sobre Sergio Leone, y dijo que no existía la copia de "Erase una vez en América", ni en DVD. Que raro, porque yo la tengo. No me creo ná.

lunes, noviembre 30, 2009

Celda 211

La semana pasada fuimos al cine a ver Celda 211. La habíamos intentado el jueves anterior, pero acabamos hinchándonos a cañas, cosas que pasan. A la segunda fue la vencida.

Había oído buenas críticas, pero la verdad es que Celda 211 me sorprendió. La película es muy dinámica, te mantiene en tensión durante todo el tiempo, sin bajar el ritmo. Es la historia de un funcionario de prisiones que acaba mezclado en un motín y poco a poco, se va haciendo protagonista. Película de cárceles a la española.

El guión tiene algún punto flojo, algún suceso poco lógico, pero bueno, la película sigue adelante con solvencia. En todo caso, no son licencias tan fantasmas e increíbles como tiene el cine americano. Muy buena las interpretaciones de todos, sobre todo Luis Tosar, que borda su papel de malo malísimo no muy listo. Entretenida, dura, fuerte, si puedes, no te la pierdas.

domingo, noviembre 29, 2009

En bici a Santa Bola

El sábado me saqué una espinita pendiente hace mucho: fuimos en bici a Santa Bola. Después de muchos años de disfrutar de este fantástico lugar y pensar desde el mirador de la finca: "habría que venir en bici", por fin se hizo realidad.

Tocaba cumpleaños de las jóvenes promesas, reencuentro con los amigos, con el campo, en este extraño noviembre veraniego. El capo Muñón se llevó mi coche, de modo que Kla y yo pudimos afrontar el reto de ir de Ciudad Real a Santa Bola (34 km según el Gps, nada que no estemos acostumbrados), disfrutar del día de campo, y regresar tranquilamente en el coche.

Decidimos ir por Alarcos a donde llegamos sin novedad. Desde allí, por la hermosa carretera que acompaña el Guadiana, nos encaminamos hacia el antiguo castillo de Herrera. Por el camino, paramos en Albalá para comprobar que, milagrosamente, algo de agua corre por el Guadiana que este verano estaba seco, seco.

Cerca del vado del Carneril las vacas se bañaban en el Guadiana. Aprovechamos para sacar algunas fotos y disfrutar del silencio lleno de sonidos de la naturaleza: pájaros de todo tipo, el viento en las pocas hojas que les quedaban a los fresnos, un abejorro... el silencio, todo un espectáculo que normalmente no disfrutamos.

Cansinamente subimos a la casa de Herrera, donde un mastín salió a recibirnos. ¡Menos mal que estaba atado!. Bajamos hasta el Guadiana de nuevo, ahora unido al Jabalón, y pasamos junto a la vieja presa del Martinete de los Pozuelos.

Poco más adelante, el puente de las ovejas, desde el que fotografiamos el Guadiana.

La gente de Tragsa está reperfilando la Cañada Real: no sé si por formar parte de la ruta del Quijote, pero no sé que ganan en convertir la vía pecuaria en una autopista para quads, no me parece muy lógico. Le quita gracia al camino para ir en bici de montaña.

Subimos por el camino abierto por las motoniveladoras, sudando porque nuestras ropas otoñales eran excesivas para un día casi veraniego. Todo lo que sube baja, así que una peligrosilla bajada de grava suelta nos llevó a hasta los Pozuelos.

Un par de dudas en el pueblo, pero al final salimos por la carretera de Cabezarados, para poco después tomar de nuevo la Cañada que trepa una pequeña serrezuela. Arriba entramos en Santa Bola y divisamos la casa en un entorno espectacular.

Bajamos disfrutando de las bicis, y abandonamos la Cañada Real Segoviana para subir hacia la casa.

Las voces de los niños nos llevaron hacia las naves de las ovejas, donde saludamos a los recién nacidos.

Conejo con patatas, botellines, excursión con la chiquillería, pesca en el patanillo grande.

Puesta de sol mientras bandadas de gansos camino al sur nos sobrevolaban. Un gran día, gracias.