El jueves era el gran día. Por tercera vez en mi vida tocaba ver a los Marillion en directo. Había quedado en Chamartín con mi primo el aquitecto que venía de Pucela.
Llegamos pronto porque sabía que esta gente cumple el horario. Nos colocamos en uno de los escalones frente al escenario, en el lado de Steve Rothery, ese mago de las seis cuerdas, con la esperanza de poder ver el concierto a nuestras anchas.

Efectivamente, a eso de las 20:10 comenzaron a tocar los
Vetusta Morla, teloneros para la ocasión. Me había bajado de internet algunos temas y la verdad es que prometían. No tocaron nada de lo que me había bajado, y lo nuevo parecía bastante mejor. Son una mezcla de Manic Street Preachers y Radiohead, cantando en Español aunque no se entendían mucho las letras. Muy buena voz, el resto bien, sin estridencias. Parece que están grabando un Cd, a ver si hay suerte y consiguen el apoyo de una compañía que los promocione, tienen base para llegar lejos.
A las 21:10, con diez minutos de retraso, se apagaron las luces y comenzó a sonar Splintering Heart. Desgraciadamente se pusieron delante de nosotros dos guiris de tamaño armario ropero, al menos uno, de modo que pese al escalón vimos el concierto con gente delante, aunque sin mucho problema (más allá que el hp del armario ropero se fumó un puro). Bueno, acomodados y esquivando al guiri, disfrutamos del concierto.
El set list fue:
Splintering Heart
You're Gone
Thankyou Whoever You Are
See It Like A Baby
Fantastic Place
The Wound
The Damage
Somewhere Else
The Last Century For Man
Mad
Separated Out
Between You and Me
King
Beautiful
Easter
Faith
Como se ve, cinco temas del nuevo disco (en cursiva) y un poco de todo, sobre todo de los tres últimos CD's. Cuando un grupo tiene 14 discos del nivel de Marillion, elegir que todar en un concierto es siempre difícil. Evidentemente yo hubiera elegido otras.
El concierto fue creciendo, al principio, además de algún pequeño fallo técnico, los temas eran más comerciales o más modernos por lo que la gente estaba algo fría. Pero llegó
Fantastic Place (ver post anterior sobre los
lugares fantásticos), y me pusieron a tope dentro del concierto.
Beatiful fue un momento duro y bonito a la vez por
lo que significa esa canción para mi, fue un momento para echar de menos a los que ya no están. Pero bueno,
Easter es un himno, un temazo, con uno de los solos de guitarra mejor enganchados en tema que se puedan oír por ahí, con lo que la adrenalina volvió a subir.
Eché de menos A voice from de past, de momento lo que más me gusta del nuevo disco, The invnited guest y alguna más, pero lo que queda claro, una vez más, es que Marillion es mucho más que música.

Después del concierto, un bocata de calamares en el Gago III, algo de Flash Back porque viví en ese edificio, y a dormir que al día siguiente había que currar.
Anuncian nuevo disco para el año que viene, espero que vuelvan, cuento los días. De hecho no descarto una escapada a centro Europa para verlos en mayo o junio. ¿Por qué no?, tampoco tengo nada mejor que hacer. Igual me llevo un puro como el armario ropero ;-)