sábado, junio 29, 2019

Rock the Coast (Fuengirola)


Hace unos cuantos meses, descubrimos que RAINBOW tocaba en Fuengirola. Nosotros que en nuestra adolescencia nos iniciamos en el mundo de la música de la mano de Blackmore teníamos por fin, 35 años después, la posibilidad de ver a una de nuestras referencias, con lo que un par de whatsapps más tarde teníamos todos la entrada comprada.



Poco a poco el cartel se fue configurando con Scorpions, Europe, Opeth, Ufo y un largo etcétera de bandas de todo pelaje. Y el tiempo voló, y antes de darnos cuenta nos plantemos en el día 1 de Rock the Coast, después de desempovar la camiseta del Raising que llevaba más de tres décadas esperando su oportunidad.

Llegamos con los UDO dando caña. No me gustaba la voz de este hombre en Accept, con lo que con los años no debe haber mejorado. En todo caso, no les hicimos mucho caso.

Al rato empezó Tarja, que apenas había escuchado. Hay que reconocer que esta mujer controla su trabajo. Una versión del Over the hills and far away de Gary Moore nos terminó de meter en faena festivalera.

A continuación, casi sin descanso, unos fantásticos UFO (ya lo habíamos visto en Madrid)  que pese a los años mantienen la clase y suenan muy bien respaldados por el gradísimo Vinnie Moore, uno de esos héroes de las seis cuerdas que hacen fácil lo difícil.

Después fue el turno de los Scorpions. Pese a que se esforzaron por agradar, y el show mereció la pena, se les van notando los años. A mí me gustaron mucho más hacer unos años en Puertollano, pero en todo caso, muybien, el tiempo pasa para todos, y lo sorprendente de estos es que llevan media vida retirandose sin hacerlo nunca :-).


Tras el mogollón de Scorpions, nos subimos a la grada a disfrutar de Europe, y luego me arrepentí, porque para mí, fueron de lo mejorcito del festival (que yo viera). Muy en forma, tirando de repdertorio, un poco de todo, muy bien interpretado, transmitiendo, conectado... Agotaditos, nos retiramos a descansar, porque al día siguiente nos esperaban las emociones fuertes.


El día segundo lo iniciamos con los Magnum, grupo elegante de un UKOR que escuchaba sin parar en los años de la carrera, y que no defraudaron en directo, tocándo muchos de los clásicos que el público estaba esperando.


Tras Magnum, uno de los descubrimientos del festival, los camaleónicos y espectaculares Opeth.

Los había escuchado bastante y, aunque es un tipo de música que en directo no engancha como otras, hay que reconocer la perfección en la interpretación de temas de mucha calidad. Me gustaron, pero allí estabamos cada vez más nerviosos a la espera de la aparición del Sr. Blackmore.

Y llegó el momento, muy bien situados, se hizo dura la espera hasta que empezó a sonar el Over the Rainbow y supimos que había llegado el momento. Muchos clásicos de Rainbow y Deep Purple fueron sonando perfectamente cantados por un impresionante Ronnie Romero que se metió al público en el bolsillo y nos hizo disfrutar como si Dio, Bonet y Turner se hubieran fusionado en un solo hombre.

Blackmore, pese a los años, se mostró activo y su interpretación fue muy aceptable. 90 minutos de pelos como escarpias, de recuerdos de TDK's mal grabadas, discos a precio de oro, de noches de walkman y fiestas con los amigos, de discos comprados a medias con los colegas, de vinilos que no encontrábamos mientras los cd's no teminaban de llegar. La banda sonora de una adolescencia que pasó volando entre riff y riff.


Al final, con la sensación de haber formado parte de algo grande, 15000 almas compartiendo emociones, pudimos a ver como la familia Blackmore al completo despidió el show.


Pero aún quedaban los Darkness, que vimos muy cerquita aprovechando que el personal estaba cansado, y que no decepcionaron, con un show muy bueno, bien interpretado y que puso un colofón expcecional al festival. Parece que después Michael Monroe estuvo muy bien también, pero no nos quedaba energía, los años pasan para todos.


Gran fin de semana, emocionante, un lujo poder compartirlo.

miércoles, noviembre 14, 2018

BlacKkKlansman


Retomamos el invierno con las V.O. de la UCLM, gracias, gracias, gracias... Esta vez se dejan del pelís de esas que da igual ver dobladas, y nos ponen esta de Spike Lee, de esas en las que el inglés de los negros y el de los blancos hace diferencias, de esas que no se pueden doblar, de esas que te llevan al otro lado del charco, a EEUU, a los años 70.

Mezclando algo de humor con la denuncia del pasado, y lo que es más triste del presente, la película va de un pionero como policía de color que lucha con los fanáticos supremacistas del KKKlan. Normalmente los supremacistas triunfan entre los mediocres que, creyendose mejor que otros solo por nacimiento, por definción, encuntran así consuelo a su propia mediocridad. Bien retratados, con sentido del humor, con algo de acción, con algunas hermosas referencias a los años del Black Power, nos agita para recordarnos lo poco que los americanos han avanzado en 50 años en lo relativo a estos aspectos. Nosotros, desgraciadamente, menos aún.

Cold war


Ya nos gustó Ida, la anterior e interesantísima película de este director polaco, y Cold War no decepciona, mostrando una dura historia de los primeros años del régimen comunista en Polonia, de cómo lo va contaminando todo, de cómo se va apropiando de todo, de la cultura, de la música, de las personas, para ponerlas al servicio de la propaganda del sistema. Y en medio de ello, dos amantes contradictorios, músicos, artistas con talento, luchan por quererse contra todo, contra ellos mismos. Me recordó a los personajes e historias del mejor Kundera.

Magnífica fotografía en blanco y negro con algún guiño a Ida, máginifica música entre el folckore polaco y el jazz, un placer para los ojos y los oídos (a pesar del doblaje).

lunes, octubre 22, 2018

Stacie Collins


Esta vez nos fuimos un buen grupo a ver este concierto a la Sala Nana. Esta vez fui con los deberes bien hechos, y me había oído bastante casi toda la discografía de la Sra. Collins. Y así fue que disfrutamos de un fantástico concierto de esta gente llena de energía y buen rollo. Muy bien acompañada por tres excelentes músicos, Stacie nos deleitó con una gran actuación, con mucha fuerza, llena de espíritu americano, con tempos cañeros, otros rockeros, solos de armónica muy interesantes, algunas versiones que sonaron bien, sobre todo el final con la Junping Jack Flash y long way to the top de AC/DC, donde la armónica sustituyendo a la gaita nos dejó con un buen sabor de boca.
A la salida, de recuerdo, me hice con el LP en vinilo que Stacie tuvo la gentileza de firmarme, así com el CD con el directo. Una gran noche, un chollo poder ver artistas de este nivel en Ciudad Real. Gracias Sala Nana.

lunes, octubre 08, 2018

Alvin Youngblood Hart's

Últimamente en Ciudad Real tenemos el lujo de poder disfrutar de los conciertos que nos trae la Sala Nana. En esta ocasión era el turno de Alvin Youngbloodhart's, un enorme artista de R&B que nos deleitó con un estupendo y variado repertorio, desde el rock a algún guiño al country.

Acompañado por una eficaz base rítimica, un bajista que cumplía perfectamente su función, y un batería que acompañaba discretamente la música de Alvin, que tocaba con facilidad la guitarra con sus enormes dedos, y cantaba con solidez todo tipo de temas.


Una gran noche, viva el rock.

Todos lo saben

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Interesante y pretenciosa película que nos intenta hacer creer que Penélope Cruz y Bardem son unos chicos de origen rural que vuelven a encontrarse pasados los años en su pueblo para una boda (muy chic, poco rural) donde, como era de esperar, aparecen los fantasmas del pasado.

La peli no está mal, pero los personajes son poco creíbles: estos no han visto un pueblo ni en fotos, ni saben como habla la gente del campo, ni como se comportan... y desde luego, no son tan guays. Además, le sobran minutos, muchos minutos (algún regocijo fotográfico de más, alguna pose de más, etc...)

jueves, junio 14, 2018

Le Grand Méchant Renard et autres contes


Divertida, entretenidisima, elegante, inteligente, muy inteligente, bien rodada, animada, viva, sensible, y muy interesante. Muy recomendable, un buen rato viendo dibujos animados, que más se puede pedir.

sábado, junio 02, 2018

Las guerreras


Vuelta, unos cuantos años después, al Quijote Arena, a disfrtuar del balonmano de la mano de la selección española femenina. Partido contra Lituania, buen ambiente, media entrada larga, partido cómodo, buenos recuerdos. Hubo un tiempo en que aquí pudimos disfrutar de un equipo campeón de Europa. Si en Ciudad Real, campeón de Europa, síntoma evidente de que algo no era normal, como luego el tiempo se encargó de demostrar. Pero bueno, como al final todos los demanes los hemos pagado entre todos, al menos que nos quiten lo bailado con esto.


martes, mayo 29, 2018

Lucky


Con los años, la memoria va fallando, los recuerdos se subastan y solo quedan algunos, los buenos, los intensos, los malos, los nuestros.... En mis años de estudiante, uno de mis pequeños lujos era ver películas, de la 2 generalmente, y disfrutarlas en el silencio de la noche. Muchas se fueron, ya no las recuerdo. Otras sin embargo, quedan ahí para siempre. Una de ellas es, sin duda, París - Texas, una conmovedora historia de seres perdidos con una maravillosa Natascha Kinski y un estremecedor, imposible y cercano, Harry Dean Straton. Y un entorno desértico, vacío, lejano...
Hoy me he vuelto a tropezar con Harry Dean Straton, 30 años más tarde, y me ha vuelto ha impactar, en una dulce y cruel película, Lucky, que va del tiempo, que se escapa, de nosotros que nos vamos, y de que no somos nadie. Y sin embargo, hay que ser realistas y disfrutarlo con una sonrisa, porque, al fin y al cabo, nos va a dar igual: algún día no estaremos.

martes, mayo 01, 2018

Red Sky Mary



Buen concierto rockero en la sala Nana de hace unos meses ( 18/5/2017) que tenía pendiente reseñar por aquí. Muy a lo Black Crows,  rock muy básico pero muy bien interpertado por cuatro músicos que dominan su parte del rock con solvencia. Me pillé los discos, y de vez en cuando, les sigo dando una vuelta por el equipo de música, lo que debe ser una buena señal.
Del concierto recuerdo, además de sus temas que me había trabajado en el Spotify, buenas versiones de Zeppelin, Kiss y Maiden. Un buena noche.

CAMPEONES

Desde que un día tropecé fortuitamente con el Secleto de la Tlompeta, o cómo se escriba el título del corto de Fesser, siempre he sido un admirador de su cine, que me evoca a alguna Delicatessen que quedó grabada en mi mente. Me encantó el Milagro de P. Tinto, Camino, y los Mortaldelos, que por este blog medio olvidadas viven.
Campeones es  una película inspiradora, y aunque es previsible, y las cosas suceden como tienen que suceder, no deja de ser un alegato por las cosas importantes de la vida en estos tiempos en que media humanidad anda presiguiendo sueños estúpidos.
Campeones es una bonita historia, optimista y tierna, que te hace salir del cine convencido de que si alguien es mejor que los demás, tiene que ver con su bondad, no con sus capacidades. Recomendable aunque cinematográfica no sea nada del otro mundo, ni falta que le hace.

sábado, febrero 11, 2017

Frantz


Françoise Ozon nos vuelve a impresionar en una cinta impecablemente rodada. Ambientada maravillosamente en la Europa devastada por la primera guerra mundial, cuenta una historia un tanto inverosímil cuya inverosimilitud crece conforme pasan los minutos. Sin embargo, no pasa nada, el cine es para eso, para hacernos creer sus mentiras.

El rodaje en blanco y negro ayuda mucho a creernos al personaje atormentado por haber matado en la guerra a un joven cuya familia se empeña en conocer para lavar su sensación de culpa. Luego, las cosas se complican más y más hacia es inverosimilitud, pero eso importa poco porque la protagonista se va comiendo la cámara minuto a minuto.

Desgraciadamente no pude verla en V.O., con lo que me perdí la guerra de acentos, pero ya sabemos que en esto nos queda mucho camino por recorrer.

martes, enero 03, 2017

Paterson


Aprovechamos las navidades para volver al cine. Ahora tocaba cine de verdad. Jim Jarmush, independencia, cine de autor, de ese en el que, afortunadamente, muchas veces no pasa nada. Un bonito cuento sobre la búsqueda de la belleza, del arte en el lenguaje, la poesía, con cuidada fotografía, sobre el amor y el desamor, y un maravilloso retrato de una ciudad media americana, Paterson, que vive rememorando en su monótono día a día a sus hijos más ilustres.

Al final de una película sobre poesía, uno de los personajes dice que leer poesía traducida es como ducharse con un chubasquero puesto. Ajenos a ello, distribuidores de pacotilla se empeñan en doblar este tipo de cine para, violando la belleza que el director buscaba, obsequiarnos con un pésimo e innecesario doblaje. País. Habrá que recuperarla en V.O.

Rogue one


Spin off de la Guerra de las Galaxias, Disney obviamente ha puesto la fábrica en marcha para sacar el máximo partido a los personajes de Lucas. Y hacen bien, porque si la gente quiere ver estas precuelas, postcuelas o paracuelas de la Guerra de las Galaxias, ¿por qué no dárselo? ¿qué hay de malo en hacer dinero y a la gente feliz a la vez?

Rouge One tiene todo lo que era de esperar de una peli como esta: tiros (láser más bien), peleas, emoción, malos muy malos, etc... Faltan los caballeros Jedi, medio suplantados por un pequeño saltamontes ciego, y poco más. Personajes bastante superficiales, acción, y algunos guiños a la saga. La batalla principal parece un remake del desembarco de Normandía del solado Ryan, quizás lo único que faltaba en las películas anteriores.

Entretenida, se deja ver, pero bueno, sabes a lo que vas y te lo dan. Si te decepciona, es que esperabas demasiado, de lo que hay, no se puede sacar mucho más sin interferir en la saga. Lets keep making money.

sábado, diciembre 03, 2016

La llegada


Interesante ejercicio, algo pretencioso, de ciencia ficción, de la llegada de vida extraterrestre a la Tierra, que vienen en son de paz, que si no, que si vienen de compras, que qué coño hacen aquí... y que si no, que si si. Al final está entretenida, aunque a ratos un poco lenta, para explicarnos pocas cosas. Resultan que venían a regalarnos algo, aunque no era Navidad. Está bien, pero vamos, me quedo con Truffaut en encuentros en la tercera fase.

domingo, noviembre 20, 2016

El ciudadano ilustre


Interesante e inquietante película argentina, sobre la cultura, los intelectuales, los ídolos y los ciudadanos de a pie, que en su miseria y desconocimiento, no logran entender la genialidad de los genios, la diferencia de los diferentes. Si a eso le sumas el conflicto entre lo urbano y lo rural, lo moderno y lo tradicional, y unas cuantas cuentas pendientes entre el protagonista, un escritor de éxito y su pueblo natal, del que se exilió a los veinte años, pero que siempre mantuvo presente en su obra, y por tanto, en su mente, entonces tienes una interesante película, bien rodada e interpretada, que merece la pena ver.

domingo, octubre 23, 2016

Un monstruo viene a verme


Antes que nos la terminasen de reventar con tanta publicidad televisiva nos fuimos a ver esta película española rodada en inglés que vimos doblada para españolizar más la jugada, y vivir así sumergidos de pleno en esta incongruencia de país.

La película está bien, bien rodada, buena música, con referencias preciosas al mundo del dibujo, y encajando bien un tema complejo, haciendo que te creas un monstruo increíble. Quizás lo menos bueno sea un cierto efectismo final, buscando lágrimas fáciles alrededor de la muerte de la mama del niño, que se supone real, pero se convierte en un momento absolutamente falso, que solo busca emocionar al espectador (innecesariamente en mi opinión). La muerte, desgraciadamente, no es así en el mundo real.

Por lo demás se deja ver, y espero que gane mucho dinero, que la economía está muy mal.

MARILLION: FEAR (Fuck Everyone And Run)


Bueno, no sé si es el 18 o por ahí de los discos de estudio de Marillion. Cuando una banda llega ahí, ¿es posible innovar? ¿es posible mejorar? ¿queda algo por decir? En la mayoría de la casos, la respuesta es no, no, y no, por eso, los grupos acaban, salvo excepciones, languideciendo en su éxito, viviendo de sus hits de cartónpiedra. Pero con Marillion, la respuesta es si, si, si, claro que si, y aquí llegan estos abuelos y lo vuelven a hacer, vuelven a poner el listón lejos de la vista de la mayor parte de la mediocridad musical que nos rodea.

FEAR empieza con el Dorado, divido en cinco maravillosas partes. Habla de los refugiados, a los que no podemos dejar entrar, de nuestro miedo, del mundo en un bolsillo gracias a un smartphone, porque todo está en todas partes. De guerras de dinero disfrazado de religión, y de nuestro miedo, y de lo que hay en mi cabeza, y tu no puedes ver... Musicalmente un medio tempo hiperelegante, todo perfectamente encajado, guitarras melancólicas, que empieza lento y termina lento, recordando que somos nietos de los monos, y solo cuando nos sacudamos el miedo, podremos ser ángeles (aquí se podría ver un referencia a 2001, pero quien sabe).

Living with fear, quizás el tema más comercial con un estribillo pegadizo, pero es mucho más. También es lenta en las estrofas, y más contundente en el estribillo, con un guitarreo sutil in crescendo, que acaba en un coro casi gospeliano. Va del miedo que nos impide desarmarnos, y que nos lleva a construir muros. El mundo tal cual es.

The leavers, también dividida en 5 partes. Wake up in music. con una ambientación de teclados y cimbales muy sugerente, va de los que parten y aparecen en cualquier parte del mundo. The Remainers, los que se quedan, que también tienen su historia, y quedan esperando encontrar a alguien nuevo, en algún nuevo lugar (chispa breve, pero preciosa). Engancha con Vapour trails in the sky, con pasaje un machacón ritmo de guitarra, Rothery en su mejor esencia, arropado por los pianos (de lo mejor del disco), que acaba en un final silencioso, perfecto. Y luego, The Jumble of Days, que con solo dos párrafos continua impresionante evolución del tema, ahora con más protagonismo del bajo, siempre discreto, siempre presente, y con un final épico, muy de Marillion. El tema termina con One Tonight, bestial colofón en el que los que se van y los que se quedan (leavers and reminers) se unen al fin para desencontrarse, con un solo de guitarra perfecto para poner el punto final. Un tema complejo y largo, una joyita llena de momentos memorables.

White paper, un tema que empieza muy lento, solo piano y voz, para ir tomando cuerpo, parar, y volver a arracar. Sólido, con un cierto toque a The 21st century.

Y acaba el disco con The new kings, una joya en cuatro actos. Fuck everyone and Run, abre el tema, va sobre los nuevos reyes del dinero, que viven en rascacielos, lejos del mundo, camuflados en paraísos fiscales, que nos joden a todos y huyen como filosofía de vida. Son demasiados grandes para caer, y si caen, caen encima de nosotros (se ve que Marillion también compró accciones de Bankia). Perfecto encaje de teclados y guitarra. Después, Russia Locked doors, fantásticas progresiones de guitarra sobre teclados, para ascender y contarnos que la codicia es buena. Y tienen soluciones para todo, porque aúnen crisis, salen ganando (trickle-down economy, my friend). A continuación, A scary sky, cuando llega la crisis para que nada cambie. Muy buena porción, pueden hacer lo que quieran hoy con los ordenadores. Y de ahí, paso a Why nothing is ever true, donde Marillion se desata, donde surge esa máquina de hacer música que es el bajo de Pete Trevawas, y todo toma sentido para llevarnos a un tiempo en el que nada importa. Banderas, patrias, etc. han dejado paso a los nuevos reyes, trabajamos para ellos. Apoteosis final con el solo, in crescendo musical, brutal.


Tomorrow 's new country, breve cierre del disco, que cierra la historia, que retorna a los emigrantes. Y te quedas pensando en cuanto falta para el siguiente disco. Lo han vuelto a hacer, y van unas cuantas. Un lujo para iniciados.

Aquí una crítica más seria: http://www.rock-progresivo.com/critica-del-disco-de-marillion-fear-2016/2016/09/

El disco está en Spotify, échale unas oídas, no te arrepentirás.

sábado, julio 16, 2016

Marillion en las noches del botánico (Madrid)


Otra vez escapada fugaz a Madrid a ver a los Marillion, no sé si por octava o novena vez, casi pierdo la cuenta. El botánico de la universidad me trae recuerdos de tiempos de cursos de doctorado, de vuelta a la universidad, y de un gran Peugeot 205 con el que descubría Madrid hace 20 años (tempus fugit). Por entones un descampado, hoy un bonito recinto ideal para las noches de verano: buena idea llevar la vida cultural a los campus en las noches de verano.

Entradas algo caras, algo más de media entrada, sorprende que en más de 4 millones de habitantes haya tan pocos privilegiados, ellos se lo pierden. Sentaditos, sexta fila, sonido de calidad impresionante, un lujo. Recomendaron al personal que se centraran en el concierto y dejaran los móviles, pero no lo lograron excesivamente.


El concierto empezó puntual, con la luz del día aún, con un The Invisible Man que cada vez me parece un tema más espeluznante. El setlist tuvo clásicos de Brave, Power de STCBM, Afraid of Sunlight, Quartz Neverland, Fantstic Places,... esta gente tiene tanto bueno que tiren por donde tiren sale oro.

Un tema, The new kings, del nuevo disco  Fear que me impactó, y eso que solo había oído un par de trozos. Como todo sea así, septiembre será un buen mes.

El concierto se cerró con This strange Engine, un tema de esos que te ponen los pelos de punta durante 13 minutos, que sube y baja, épico, duro y blando a la vez, que a mí, a ratos, me transporta al pasado. Y en el bis, vuelta a un pasado aún más antiguo con Kayleigh y Lavender...

Una crónica más completa aquí y con la que coincido plenamente, aquí. Gran ocasión para rescatar el blog del olvido.

viernes, febrero 12, 2016

El hijo de Saul


Puf, complicada película. Muy complicada. Una historia extrema, la vida de los judíos trabajadores/colaboradores de los nazis en los campos de exterminio. En eso, uno que quiere enterrar "como Dios manda" a un niño, su hijo, cuyo cadáver se cruza casi casualmente en su camino... Chungo, ¿no? Pues por si fuera poco, el director rueda en un formato cuasi cuadrado, en un color poco saturado, y con la cámara siempre a muy pocos metros de la cara o, sobre todo, el cogote del protagonista. Esta técnica es impactante, y ayuda a transmitir la angustia de la situación, pero en algunos casos satura de más, de hecho, cuando de vez en cuando aparece un plano más convencional, dentro de lo que cabe, uno casi que respira aliviado. Hay que ser muy cinéfilo para disfrutar de esto, y en el fondo, no está nada mal.