lunes, abril 09, 2012

El séptimo invadió Madrid

Hace casi un mes (se me amontona el trabajo), el 7º Piñón, guiado por su infalible Sherpa, se lanzó a la invasión de Madrid, a demostrarle a los madrileños que se pueden hacer 70 km por la capital de España sin atropellar a ningún coche.

Iniciamos nuestra ruta en la ermita del Santo, para dirigirnos por el río hacia la Casa de Campo, por la que anduvimos arriba y abajo, llamando la atención de muchos de los ciclistas que nos confundían con rutas organizadas por alguna de las famosas tiendas de Madrid, a las que no hago referencia para no hacer publicidad.

De allí seguimos el Manzanares hasta cruzar el puente de Fernando VI y volver por el puente de los franceses hasta el Paseo de la Florida, y de nuevo al río, que por entonces estaba bastante más poblado de gente, pero que pudimos atravesar sin contratiempos.

En el parque del Manzanares, en un auditorio de madera, paramos para comer, cada uno lo suyo- A mí me salvó la compra fugaz en un mercadona de un compañero de ruta.

Luego nos subimos a los dos cerros de la zona creados sobre las antiguas escombreras de la ciudad, uno de ellos presidido por la escultura homenaje al dolor de cabeza (ver foto de portada).

Las vistas de todas las infraestrucutras de transporte de entrada en Madrid impresionante. Allí andaban unos erasmus con bicis de la Complutense, a los que les costó bastante más que a nosotros llegar a lo más alto del cerro.

Postrero acercamiento al Manzanares, y anillo verde hacia el norte, siguiendo casi sin parar hasta llegar a la altura del Pirulí, donde tomamos el carril bici de la Calle O'Donnel, que para sorpresa de muchos, nos dejó en una de las puertas del Retiro.

El Retiro lo atravesamos en grupo con cuidado, porque había mucha gente, pero demostramos que la convivencia peatón-ciclista solo es cuestión de voluntad y educación.

Salimos a Atocha, que bordeamos pasando por la parada de los taxis, y tras un corto tramo por una calle secundaria del ensanche sur de Madrid, tomamos de nuevo el carril bici del pasillo verde (no sé qué tiene de verde) ferroviario, que nos llevó de nuevo al río, y de allí al autobús, no sin antes para a ver un curioso puesto de recarga de coches eléctricos (de momento, solo marketing, el coche eléctrico no solucionará los atascos).

Y así acabo un día con mucha juerga y buen rollo que quedó para la posteridad gracias al vídeo de elaboración casera y alta calidad realizado con cámara de fotos Acme que podéis ver al final de este post. Un gran día, y una recomendable aventura.

lunes, abril 02, 2012

Coria y las Hurdes

Una de esas visitas pendientes desde que, hace muchos años, en un viaje de trabajo con un Xantia alquilado y la BSO de los Chicago (cassette comprado en gasolinera) me quedé a las puertas de esta ciudad donde mi padre siempre cuenta que comenzó su carrera profesional. Si además uno va bien acompañado y tiene la Canon reparada, el viaje se presentaba perfecto pese al clima variable.

Coria tiene un casco histórico impresionante, que desgraciadamente está poco habitado y además, tiene demasiados coches estropeando fotos, vistas y paseos... que manía meter los coches indiscriminadamente donde no son necesarios. Yo dejé el mío fuera, y caminé unos 300 metros hasta el hotel, ¡peazo proeza!

Las viejas casas del casco solo las ocupan las peñas para las ferias cuando se celebran los encierros (conocida es la taurofilia/taurofobia de estas gentes, les gustan los toros, pero básicamente para putearlos, véase el toro de Coria). Las peñas despliegan toda su creatividad para decorar las casas.

Para evitar colisiones en las salidas desde la muralla, han puesto estos dobles espejos tan fotogénicos.

El día de llegada estaba nublado y era tarde, así que no era el mejor momento para las fotos. El domingo, en cambio, aprovechamos la mañana para fotografiar el puente sobre el Alagón, curioso puente sin río.

El sábado nos acercamos a las Hurdes, otra de esas zonas que quería visitar desde que tuve noticia del viaje de Alfonso XIII para descubrir el abismo que separaba a las dos Españas en los años 20.

Los pequeños pueblos de las Hurdes sufren de despoblación, de abandono y de un cierto descontrol urbanístico/paisajístico. Aún así, algunos mantienen ese sabor casi neolítico.

Imágenes de contraste entre el pasado remoto y el pasado reciente, porque presente se ve poco.

Los dueños y señores de muchos de estos pueblos son los gatos que campan a sus anchas, como permanentes vigías de un territorio abandonado.

Por la tarde hicimos un poco de senderismo hacia un bonito meandro del Alagón, coincidente con la cola de un embalse.

El domingo nos acercamos a Granadilla, un curioso pueblo abandonado como consecuencia de la construcción de un embalse, ahora convertido en campo de trabajo para jóvenes y adolescentes. El pueblo conserva una impresionante muralla, así como una torre fortificada.

El resto del pueblo está en ruinas, a excepción de las casas rehabilitadas para los jóvenes. Un guardia riguroso cierra y abre el pueblo, con lo que si lo quieres ver, infórmate antes del horario de visitas.

Ya de vuelta paramos en Galisteo, un pueblo también amurallado, con sabor y cierto abandono, del que me llamaron la atención las casas construidas contra la muralla. Hice muchas más fotos, pero con estas es suficiente para tener una muestra.

martes, marzo 13, 2012

Intocable


Otra película francesa, precedida esta vez de buenas críticas y de un gran éxito de taquilla en Francia. La historia de una relación imposible entre dos personajes completamente opuestos en todos los sentidos que se unen en la necesidad de darle sentido a sus vidas y de reconciliarse con su existencia. Y ambos, apoyados el uno en el otro, van descubriendo sensaciones, vivencias o músicas, que completan sus mundos y les conducen hacia un optimista final (algo que se agradece).

Divertida, inteligente y huyendo de posibles sensiblerías, la película está perfectamente interpretada por François Cluzet (al que vimos hace poco en otra peli interesante, pequeñas mentiras sin importancia o les petits mouchoirs) y un divertido y expresivo Omar Sy, arropados ambos por un excelente grupo de secundarios, con sus pequeñas historias paralelas entremezcladas con la aventura de los dos protagonistas.

La película está muy bien rodada, con ritmo, con una música muy buena, y en una cierta línea a lo Sam Mendes que tanto aportó por la estética del cine actual a partir de la imprescindible American Beauty.


Igual que en les petits mouchoirs, el cartel español es más explícito con el contenido de la película que el original, le resta importancia a los actores, que para el público español son unos completos desconocidos, para darsela a la historia. Otra más que si puedes, no deberías perderte. Es curioso como el cine francés no para de avanzar, como ha logrado superar sus vicios, y alcanza últimamente un nivel espectacular. Une fois plus.

jueves, marzo 08, 2012

Espartaneando alrededor de las Tablas de Daimiel


El domingo pasado nos apuntamos con la gente del 7º y sus predadores a la tercera ruta espartana (esto tiene una historia muy larga para este blog), con el objetivo de ir a dar la vuelta a las tablas de Daimiel saliendo desde Ciudad Real, y la sana la intención de llegar a los míticos 100 km.

Salimos en buena compañía hacia puente navarro ayudados por un creciente viento a favor, lo que presagiaba una vuelta complicada. Llegamos a las Tablas, vimos el centro de interpretación, saludamos a los patos, nos subimos a una torre, y circunvalamos el parque. A las puertas de Villarrubia de los Ojos comprobamos que el viento nos iba a pasar factura a la vuelta.

Vuelta tranquila hasta una finca abandonada (da igual el nombre), por la que ya pasamos con ocasión de otra ruta hace tiempo, pero esta vez visitamos más despacio, aprovechando para comer y hacer fotos en plan "territorios abandonados". Os dejo con algunas de ellas, para haceros una idea de lo interesante del sitio.

Una vieja cinta para subir grano o lo que fuera al granero, semiderruido.

Cerchas de mala calidad, entramos sin quitarnos el casco, algunas grietas anunciaban que al edificio no le queda mucho tiempo.

El suelo estaba plagado de palomina, aunque en ese momento ni rastro de las palomas.

En frente hay una vieja bodega, que conserva las prensas, tolvas, sinfines, etc... todo oxidado, todo abandonado, esperando la muerte definitiva.

Viejas poleas que ya no volverán a girar...

Y decenas de tinajas de hormigón que no volverán a contener el preciado fruto de la uva, hicks!!

Eso sí, había donde sentarse, aunque en una posición un tanto forzada.

Y un viejo arado mostraba todavía orgullosa su marca, un triginer, fabricación nacional.

Y así acaban las fotos de este impresionante lugar abandonado, testigo de otro tiempo, de otra forma de explotar el campo manchego. La ruta continuó contra el viento, que nos machacó 50 km más, para al final casi, casi llegar a los 100. Pero eso es otra historia.

sábado, marzo 03, 2012

La invención de Hugo

Ayer nos fuimos a ver esta película de Scorsese. Mi primera película en 3D (y la última, espero), la invención de Hugo. Una película de contrastes porque tiene una historia interesante, los actores son muy buenos, los efectos especiales también, y sin embargo, no termina de funcionar.

Ambientada en, yo diría, la estación de Lyon, un niño huérfano (un poco increíble) se obstina en arreglar un autómata que dibuja mensajes ocultos y que le acaba llevando (tras un buen rato de película) a uno de los pioneros del cine mudo, ese cine de antes de que el cine se instalara definitivamente en Hollywood. Un homenaje a este cine tan apasionante, curiosamente coincidiendo con el éxito de “the artist”.

Quizás el 3D obliga a excesivos planos innecesarios, quizás la persecución del policía de la estación (un sorprendente Sacha Baron Cohen) resulte cansina, quizás la ambientación tan "de cuento" acabe haciendo la película un poco increíble de más, el caso es que la peli es lentorra y, a veces, hasta aburridota. Si a eso le sumas la falta de contraste resultante de la polarización de las gafas del 3D, pues un pena. Esta claro que el cine no necesita los 3D; quizás no necesita ni el color, ni el audio como hace poco nos demostraron.

Y es una pena, porque es una peli de esas que tendrías que salir maravillado, y sales con un cierto sabor de "sí pero no". Quizás el problema es que es una peli para niños y no lo parece, o nosotros ya no lo somos. Habrá que preguntar a algún crío a ver que le parece.

Un curioso fallo, una peli que se ambienta en la posguerra de la primera guerra mundial, aparece un cine como “cine mudo”, en un tiempo en el que todo el cine era mudo.

Una curiosidad, la peli reproduce, con calzador eso sí, y cambiando de estación, el famoso accidente de la Gare de l’ouest, que algunos conocimos gracias al heavy metal. ¡Qué gran fuente de conocimiento, a lo tonto a lo tonto!

Por cierto, peazo disco de los Mr. Big, pero eso es otra historia.

martes, febrero 28, 2012

Europe unos años después



Cacharreando por internet me he encontrado con los Europe, hoy que la cassette cumple 50 años. Detrás de las permanentes y del fenómeno fan engarzado con el rock, había unos buenos músicos. Tempest y sobre todo Norum son responsables de algunos grandes temas, con Europe o por su cuenta. Hace mucho que todo el mundo les miraba esperando la cuenta atrás final. El tiempo pasa, las cosas cambian, y a veces para bien, porque hacen aparecer las esencias, lo verdaderamente trascendente, aunque los pelos no luzcan igual, aunque ya no hagan falta poses falsas, aunque ya no vendan tantos discos. El tiempo, esa coordenada imparable que nos aleja sin remedio.

La canon está de vuelta

Tras pasar por el taller, la Canon volvió a mis manos. Qué mejor momento para sacarla a pasear que una vuelta al campo con rutilla en bici previa. Otra vez a la finca del Pato, ese lugar fantástico al que volvemos y volvemos para ver como pasa la vida.



Camino de los Pozuelos paramos a echarle un ojo a la impresionante central eléctrica de Albalá. Una pena que un edificio tan magnífico siga cayéndose poco a poco. El patrimonio industrial por aquí no está nada valorado.

En la finca, nos apretamos una fantástica paella hecha por el Muñón, con gran éxito de crítica y público. Tras la paella, el tradicional paseo por la finca, a ver a los animales.



Los corderitos de la nueva hornada nos miraban temerosos y corrían huyendo despavoridos de los niños.



Después de ver los corderos, visitamos a los terneros que fueron destetados por las madres y tuvieron que criar a base de biberones (litronas de Mahou llenas de leche con guantes como tetinas).



Los críos disfrutaron del campo como locos, me parece que ninguno echó de menos la playstation o la wii o la DS o como quiera que se llamen sus adiciones actuales. Tampoco los adultos echamos de menos el internet, ni el feisbú ni esas cosas...



Un año más los líquenes se adhieren a las viejas traviesas. Parece que nada cambia, que todo está igual, en el mismo sitio, y así es, solo que unos años más tarde. La Canon parece que está en forma, el fotógrafo despertando...

domingo, febrero 05, 2012

The artist

¿Una película muda, en blanco y negro, y petada de nominaciones a los oscar? Pues sí, eso es The artist. No es que uno sea un experto en cine mudo, aunque me he visto unas pocas. Es un cine diferente, a veces simple, pero en realidad más complejo que el cine actual. Al no contar con los diálogos hay que contar las cosas de otra manera, insinuar, sobreactuar y "gesticular"... Como contrapartida exige más del espectador, que tiene que poner algo de su parte para seguir la historia, cosa que con el sonoro no pasa. Además, la música pasa de ser un complemento de fondo, a ser un protagonista más. Así las cosas, The artist recupera esas virtudes del cine mudo, lo contextualiza, lo coloca en su tiempo, y la verdad es que la película se hace entretenida e interesante.

Además, los años 20, la crisis del 29, son una época fascinante para situar cualquier acción, por cierto, una época que tiene no pocas similitudes con la actual. A mí me van los 20, los primeros automóviles de verdad, la época de las grandes revoluciones técnicas, y además, me van las chicas con minifalda, pelo corto y hombros al aire, por eso la protagonista Bérénice Bejo (que es medio argentina) resulta tan fascinante, al menos para mí.

Bueno, no reviento la peli, pero si que te recomiendo que la veas, porque además, esta es de esas películas que ganan en un cine, y tienen pinta de perder una barbaridad en un televisor. Avisado quedas.

domingo, enero 29, 2012

Faemino y Cansado

Hacía mucho tiempo que quería ver a Faemino y Cansado en directo. Desde que empezaran haciendo el ganso en la tele, en Cajón desastre, cuando eran un soplo de viento fresco en un tiempo en que había muchas menos televisiones, pero muchas más cosas interesantes que ver. Es curioso, pero el sketch de los legionarios no se me olvidará jamás.



Hoy actuaban en el Quijano, y afortunadamente hemos conseguido entradas. Yo me he reído bastante, aunque los años pasan para todos. Me ha gustado encontrar a mi generación completa en el teatro, solo faltaban dos o tres.

Una cosilla menos que me va a quedar pendiente en la vida... lo de ver a los Beatles lo doy ya por imposible.

P.D. Le robo la foto a un amigo artista que espero que no se enfade.

martes, enero 10, 2012

Si tú me dices ven, lo dejo todo... pero dime ven

Un libro más, un poco raro. Al principio no me enganchó. No sé, los libros en primera persona dan un poco la sensación de decir: tío, pa' qué me cuentas tu vida, si me importa un carajo, y más cuando el presunto autor se permite licencias como dirigirse al lector. Entre que arranca para un sitio, sigue para otro, luego se para, rebobina y me seguía tuteando, estuve a punto de mandarle "a la mierda!!!" De hecho estuvo en la nevera unos cuantos días hasta que lo retomé estas vacaciones.

Al final retomas la aventurilla del personaje, y éste te empieza a enviar mensajes del qué bello es vivir, de lo importantes que son algunas personas, de que hay que saber querer y dejarse querer, de que todos podemos crecer pese a nuestras limitaciones, etc... todo alrededor de una enrevesado cuento lleno de casualidades y personajes singulares que van apareciendo en la vida del protagonista.... ¡Cómo me gustan los libros de Kundera en los que no pasa nada!

domingo, enero 08, 2012

Drive

Había oído buenas críticas y una trama un tanto chorra: un conductor de escenas de coches en películas se dedica a conducir en atracos a bancos. Pero bueno, de vez en cuando, no pasa nada por ver que hacen los americanos. Uno se esperaría una de tiros, de coches, de acción... y drive no es exactamente eso.

Rodada con parsimonia, hace casi poéticas las escenas de acción, y eso que la violencia gratuita, o sádica, o quizás realista es un tanto fuerte. Los protagonistas no famosos ayudan a que la peli parezca más creíble. Él es un tipo extraño, retraído, tímido quizás. Ella, la chica buena que estaba en el lugar inadecuado en el momento inoportuno, o mejor dicho, con el acompañante inoportuno.
Ninguno de los dos es muy hablador, y eso, desde la butaca, se agradece.

Me gustó, en el estilo de Crush o Traffic. Curiosamente, estas pelis americanas que van un poco más allá, no les traducen los títulos...

Destacable la BSO, con temas machacones a base de sintetizadores, algo que parece demodé en el siglo XXI, y sin embargo, encaja perfectamente en la película, aunque no sea el tipo de música que uno escuche habitualmente, como esta cosita de College (con Electric Youth):

Sierra del Reventón y la Cañada Real Soriana

Este año los Reyes Magos nos trajeron, a cinco afortunados, un precioso día para hacer un peazo rutón por la Sierra de Villarrubia. Iniciamos nuestro camino en la N-401 en el restaurante el toro o algo parecido, al norte de Fuente el Fresno, y enseguida nos adentramos por una camino público pasando por una ganadería de reses bravas que nos miraban desafiantes.

Poco más adelante observamos una afloramiento de cuarcitas (diría yo, sin saber mucha geología) que el topográfico se llama "El colmillo del diablo".

Seguimos nuestro camino por un valle entre las dos sierras remontando el arroyo de los Picones, para llegar a la carretera que va Villarrubia a Urda. Por la carretera, hicimos un corto tramo, suficiente para cruzar el límite de provincia, marcado por un curioso hito (alguien debería dedicarse a estudiar estas viejas carreteras con sus viejas señales).

Tras un par de kilómetros por el asfalto, dejamos la carretera para remontar en paralelo a la Sierra Luenga. El valle del arroyo ha sido aprovechado para la repoblación de conejos, construyéndoles madrigueras. Estas repoblaciones de conejos están enmarcadas en las medidas destinadas a la reintroducción del lince en los Montes de Toledo (el mismo lince que fastidia para hacer autopistas a la capital Castellanomanchega). Subida lenta pero segura que nos llevó hasta un collado situado a 999 m. Por allí un ciclista solitario casi nos confunde, pero sin más, nos lanzamos por una bonita bajada (siempre, tras la subida, la recompensa de la bajada), pasando por una fuente pública para avituallar agua. Por aquella zona poco poblada, quedan restos de construcciones asociadas a una ganadería en recesión.



Más adelante, en un lugar llamado Cinco Casas giramos dirección norte, no sin antes observar una curiosa casilla de forestales. Pasamos junto a un aula de interpretación de la naturaleza con un vallado poco apropiado (otro efecto colateral del Plan E), y por una pista asfaltada nos dirigimos al norte, hasta encontrar el antiguo camino de Consuegra a Puerto Lápice, que nos lleva enseguida hasta la Cañada Real Soriana Oriental.

La cañada, como después veríamos desde la Sierra, es como una cicatriz abierta en los olivares de la zona.

Otro curiosidad, en mitad del campo, aparatos de gimnasia que demuestran que en este país se ha gastado dinero público con muy poca cabeza. Enseguida llegamos a una área recreativa en la que se ha construido recientemente una ermita dedicada a San Cristóbal por la gente de Consuegra.

Siguiendo por la cañada nos volvimos a adentrar en la Sierra y en lo alto del puerto del Herradero (893 m) momento bocata en un pradillo, junto a unas campestres cacas de vaca. Por entonces hacía un solecito la mar de agradable, lo que hizo que la comida se prolongara un buen ratillo.

Bajada a un valle muy bonito, el valle de la Galana, para a continuación afrontar el REVENTÓN, topónimo habitual en el mundo cañariego que se refiere, como no, a que toca subir una sierra por el camino más corto. Con todo metido, pin pan, pin pan, llegamos a la cubre para disfrutar de unas vistas alucinantes del valle de Urda.

En ese punto la ruta abandonaba la Cañada para dar un rodeo. Aunque estuvimos tentados de evitarlo y seguir por el camino recto, pensamos que si estaba en la ruta, por algo sería, y efectivamente, pudimos disfrutar de un tramo precioso, con unas vistas sobre Consuegra y la Mancha Toledana de impresión. Por allí tocamos techo, cerca de los 1100 m.

La bajada también era para disfrutar, y tras un cierto rompepiernas, llegamos de nuevo a la Cañada Real Soriana, que ya no abandonaríamos hasta llegar a los coches, no sin antes pasar por más zonas ganaderas. El ultimo tramo siempre picando para abajo, ya dentro de la Ruta del Quijote, muy bonito, casi en paralelo a la N-401. En el bar, una cocacola doble para recuperar el azúcar, y la hidratación. Al final, un IBP de 78 tras unos 70 kilómetros, peazo regalo de reyes.

P.D. Si te interesa el track, lo tienes aquí. Merece la pena.

martes, diciembre 27, 2011

Léolo: porque sueño, yo no lo estoy...

Léolo, el italiano. Léolo, Léolo... Santander, Multicines Bahía, cerca de casa, 1992, con el cuerpo hecho a ver buen cine gracias al Le Parc de Lieja, con ganas de ver arte, con el cuerpo y la mente sensibles, llegó Léolo. Recuerdo ver la noticia en la tele: una peli de un niño canadiense que se cree italiano porque su madre quedó embarazada de un tomate contaminado... Recuerdo pensar, qué chorrada, pero también decidir al cine por las buenas críticas...

Los Bahía ya no existen, y Léolo era un recuerdo y un DVD pendiente de revisar. Ayer tocó, aprovechando el asueto navideño. Y Leolo volvió a luchar contra la locura incrustada en la genética de su familia escribiendo, soñando... Y nos volvió a emocionar, a mostrar una vida simple nada sencilla, al ritmo de unos acordes machacones de Lorena Mackennit, y la crudeza de Tom Waits. Quizás cada momento de la vida te hace percibir el mundo de una manera diferente, quizás yo no soy el mismo de hace 20 años, quizás todo ha cambiado, pero al final de la película, la misma sensación de abandono, de impresión, de impacto... hay que seguir soñando para no caer en la locura, porque sueño, yo no lo estoy...



P.D.: Si quieres saber más.

sábado, diciembre 24, 2011

IV Cicloturista de Navalpino

Como pasa el tiempo, a lo tonto, a lo tonto, ya va por la 4ª edición esta ciclotursita que los del 7º hemos apadrinado casi como nuestra (si exploras el blog, encontrarás crónicas de otros años). Una año más, cuestas, bajadas, naturaleza espectacular, madroños, setas, y, como no, esa coca (bizcocho) que aporta el combustible necesario para subir y bajar las cuestas.

A primera hora, desde uno de los altos, el impresionante efecto de la niebla agarrada en las hoces del Guadiana.
Quizás hubo un poquito menos de gente comparado con otros años, aunque las fechas invernales hacen que muchos aparquen la bici. En todo caso, nos juntamos un buen grupo con ganas de disfrutar de la fiesta y el buen ambiente.

Desde los altos, las vistas de la raña de Cabañeros era impresionante. Es increíble lo vírgenes que están estas tierras y lo poco pobladas un paraíso para perderse (literalmente).

Al final, como siempre, comida divertida en el pueblo, como siempre, regalitos por cuenta de Mbici, como siempre, no me tocó nada, y como siempre anduve haciendo fotos, y eso que el frío no ayuda para nada a sacar la cámara con los guantes (de esquí al principio, que estoy aburrido de pasar frío en las manos). Si quieres echarle un vistazo a las fotos, las han subido aquí. Por cierto, la foto del cartel también es mía, del año pasado ;-)

Un Dios Salvaje

Otra vez a la sala 9, a ver que echan... anda Polanski, que recuerdos, el baile de los vampiros, no, esto no va de vampiros, va de dos matrimonios que se reunen para hablar tras una pelea infantil. Basada en una obra de teatro Le dieu du carnage de la dramaturga francesa Yasmina Reza, Polanski reproduce toda la acción dentro de un apartamento, practicamente en una habitación. En tiempo real, 80 minutos de miserias humanas donde los personajes se van retratando, en un slón poliédrico que se mueve con ellos, ayudado por espejos, ventanas, muebles...

Todo un ejercicio cinematográfico afianzado en las buenas interpretaciones de los actores. Da gusto ver a una madura Jodie Foster, y al resto del reparto: Kate Winslet y Christoph Waltz y John C. Reilly.

Rodada en París aunque parezca New York (ya se sabe que Polanski no puede aparecer por los EEUU al tener cuentas pendientes con la justicia), la película demuestra como el buen cine no necesita de grandes presupuestos, solo una buena historia, buenos actores, y mucho saber. Muy interesante, por cierto, también el cartel a lo Wharhol que muestra la evolución anímica de los personajes a lo largo de la trama.