domingo, abril 04, 2010

Ruta de la Minería: San Quintín y algo más

Aprovechando las fiestas nos fuimos de ruta en busca del patrimonio minero de la zona de San Quintín. Gracias a los GPS es fácil abrir nuevas rutas, solo hay un obstáculo, la codicia, egoísmo e incultura de los propietarios que se empeñan en que no entre nadie en "sus" fincas, ayudados por la incompetencia e incultura de algunos políticos.

Poco después de salir de Villamayor, tomamos un camino que va a Tirteafuera. Pronto cruzamos el trazado del FC de Puertollano a Minas de San Quintín. En otros lugares (una esas comunidades autónomas que no están a la cola de España, por ejemplo el carrilet de Girona a Olot), esta infraestructura sería una vía verde, aquí, en Castilla - La Mancha, está abandonado, y como no, cortado. Tomando el trazado por el desmonte de la foto de arriba, llegamos pronto a las minas de Villazaide.

Quedan restos del castillete de piedra, el edificio de la máquina (inicialmente, muy probablemente de vapor) y otro de un transformador.

Quedan restos de hornos, balsas, y la base de una chimenea de ladrillo.

En las cercanías, restos del poblado, todo abandonado, claro. Desde allí intentamos seguir el trazado del FC, pero a los pocos kilómetros nos encontramos con un "amable candado" en una simpática puerta. Marcha atrás y camino para Tirteafuera.

En Tirteafuera, subimos a la iglesia, desde donde se divisaba una vista espectacular del campo en primavera. Allí tomamos uno de los caminos que salían hacia las cañadas que pasan cerca del pueblo y por las que, gracias a Dios, de momento se puede ir en bici.

Al poco rato de circular por un camino, encontramos un montón de restos de pequeñas casillas. Algo extraño, incluido un magnífico pilón.

De repente nos topamos con otro castillete, parece que el de las minas del Campillo. Más patrimonio minero, del muy abundante de la zona, todo abandonado, claro.

Poco más adelante, otro castillete, más moderno, con el pozo anegado y un viejo motor de gasóleo que hace mucho que no drena, na de na.

Tras ver las minas, tomamos la Cañada Real en dirección sur, (ahora parte de la ruta del Quijote) y cogimos el camino de Almodóvar a Almadén con la intención de ir a Navacerrada, una de las pedanías del Almodóvar del Campo. Por allí nos reímos mucho con los paranoicos dueños de las fincas, que no quieren visitantes (y son tan ingenuos de pensar que cuatro carteles pueden disuadir a furtivos, ladrones, asesinos sin piedad, criminales varios, terroristas islámicos... me escojono, panda de pringaos).

En Navacerrada nos comimos los bocatas con unos botellines y nos tomamos un cafetito en el bar del pueblo. Vimos las viejas escuelas, con pinta del ser de los veinte.

Tras comer, decidimos salir por la calle "Camino de San Quintín" y luego por el camino llegamos a un paraje precioso junto al río Tirteafuera, que ¡está vallado! ¡Que le den al Dominio Público Hidráulico! (Confederación, ¡¡¡defiende lo nuestro!!!).

Pues nada, la valla no era el camino, el camino de San Quintín está perdido, cortado por una valla con un candado (como nos dijo un paisano muy amable). Buscando en internet, he comprobado como el Ayuntamiento de Almodovar se ha cepillado más de 400 km de caminos públicos: lástima de incultura de los políticos, la pena es que dentro de unos años, cuando generaciones más y mejor formadas tomen el control, el daño hecho por estos incultos será irreparable.

Marcha atrás, y nos metimos por un camino a ver si conseguíamos llegar a la carretera, un par de puertas (¡qué afición eso de ponerle puertas al campo! y un candado que nos obligaron a hacer algo de escalada y salto. Deportes de riesgo.

Por la carretera llegamos a la Cañada de nuevo, y por esta otra vez al Tirteafuera, con mucha agua como se puede ver.

Por la cañada llegamos a la escombrera de San Quintín, y poco más allá subimos a una duna formada por el polvo de años y años de separación del plomo, el zinc y la plata.

Visitamos el castillete, obviamente en ruinas y abandonado, una curiosa obra a base de sucesivas ampliaciones.

Como lo de volver por el trazado del FC era una quimera, nos dirigimos por otro patrimonio interesante, la carretera de Villamayor a Cabezarados, que gracias a no tener casi tráfico se conserva con un simple riego sobre el macadam, y es una gozada para pasearla en bici.

Y así terminó esta ruta espectacular, con la naturaleza en pleno esplendor, con los tontos cierra-caminos, y con el patrimonio abandonado y un territorio en desaparición, ocupado por grandes fincas de unos señores de Madrid, que no desarrollan el territorio, que todo lo que sacan de las fincas se lo llevan y a los que encima, les deben dar asco los demás mortales, porque se empecinan en alejarse de sus semejantes. Una pena.

viernes, abril 02, 2010

Ruidera, de fotos

Visita a Ruidera, a ver el agua, en cantidad, aprovechando las fiestas, para comer, un paseo y ver aquello. Un buen momento para sacar de paseo a la nikon, que la tengo un poco olvidada. Las fotos de naturaleza no son mi fuerte (bueno, ningunas los son), pero bueno, había buena luz pese a estar en las horas centrales del día.

Mucha gente, sobre todo cerca de la carretera. Fuimos hacia la ermita de San Pedro, y por allí estaba todo un poco más tranquilo.

A la vuelta pasamos por el pantano de Peñaroya, que está rebosante, nunca mejor dicho.

Allí también había gente, alguna parejilla que se hacía fotos, un deja vu más.

lunes, marzo 29, 2010

Fuencaliente, días 2 y 3

El segundo día en Fuencaliente nos llevó hacia el valle de los Pedroches, hacia el sur, atravesando interesantes zonas de encinas, con arroyos caudalosos y todo tipo de explotaciones ganaderas: cerdos, vacas, ovejas, caballos...

A los pocos kilómetros encontramos un ternero muerto que alguien había remolcado recientemente junto al camino, posiblemente para retirarlo.

En toda la zona abundaban los rebaños de merinas, cargadas de lana al final del invierno y atiborrándose del abundante pasto que estas lluvias han dejado. ¡¡¡La primavera ya está aquí!!!

Después de la ruta comimos (muy bien) en el hotel Sierra Madrona con sus curiosos árboles azules. Cachondeo colectivo en la comida y paseo por el pueblo. Me llamó la antención algo que va para reliquia, el cartel de un bar de cerveza Calatrava todavía superviviente de las desastrosas concentraciones empresariales del sector de los derivados de la cebada, je, je, je.

El día tres la ruta fue más corta, pero no menos bonita ni emocionante. Estuvimos por Peña Escrita, la montaña con pinturas rupestres, para adentrarnos en una zona espectacular, subiendo sin parar, pinos, robles... Caidita de automáticos de Kla, y comida junto a una casa abandonada.

Sabiamente decidimos acortar la ruta con lo que improvisamos el recorrido, afortunadamente no dimos con ningún cierre infranqueable, y la verdad es que cerramos tres días impresionantes de compañía y bici. ¿Qué más se puede pedir?

jueves, marzo 25, 2010

Ruta en Fuencaliente

Este puente de San José estuvimos de bici en Fuencaliente. El primer día, hicimos una ruta preciosa, algo durilla (IBP de 96) y de casi 60 km. La ruta me la bajé de Wikilog, por si alguien le interesa hacerla. El recorrido comenzó en el puente de la carretera sobre el río Montoro, y fuimos a las Minas de Horcajo pasando por el túnel de ferrocarril de Puertollano a Peñarroya (que esperemos que algún día sea una vía verde). Minas de Horcajo es un pueblo abandonado (y demolido) que en su día llegó a tener 1800 habitantes y donde solo se conservan los castilletes de las minas, una central hidroeléctrica y la iglesia. Ya estuvimos aquí hace un año cuando hicimos las rutas desde Villanueva de Córdoba.

Igual que entonces nos acercamos a ver el viaducto del viejo ferrocarril. Intenté llegar por abajo, pasando bajo el Viaducto del AVE, pero nos dimos contra una valla de 2 metros de altura con lo que no logramos verlo desde abajo. Otra vez será.

Desde Horcajo, salimos hacia el norte, pero en vez de usar de nuevo el túnel, subimos un bonito puerto que nos hizo pasar junto al viejo cementerio de Horcajo. Tras coronar el puerto, una bajada espectacular nos lleva hasta la parte superior de una de las embocaduras de los túneles del AVE.

Cruzamos un pequeño valle, y subimos de nuevo para salir al valle de Alcudia, a la renombrada Venta de la Inés, citada por Cervantes en Rinconete y Cortadillo, creo.

Desde allí continuamos por el valle de Alcudia, en una dehesa espectacular de encimas, cruzando arroyuelos, ahuyentando rebaños de ovejas, disfrutando de la compañía...

Tras cruzar la N-420, nos dirigimos en busca de la encina milenaria, que después de ver muchas veces los carteles en la carretera, por fin iba a ver. La encina es espectacular, a pesar de que por los años tiene ya cicatrices de haber perdido algunas ramas.

Quizás una foto con gente hace entender mejor el tamaño del árbol. Impresionante. Cobijados por su sobra hicimos un pic-nic para recuperar energías, todavía nos quedaba un buen trozo de ruta. Continuamos por el valle y, poco antes de pasar de nuevo bajo el FC Puertollano - Peñarroya, de repente descubro que el GPS no ha cargado el resto del recorrido, con lo que toca tirar de tablas, de memoria, de orientación (y de la cartografía del GPS, todo hay que decirlo), y tirar para adelante. Como no teníamos claro cual era el camino correcto acabamos junto a la ruta del Quijote, pero al otro lado de otra gigantesca valla cinegética de 2 metros de altura. ¡Qué puta manía de ponerle puertas al campo!

Tras andar un poco por la valla encontramos un resquicio para pasar por debajo aprovechando un pequeño cauce, y las bicis, no sin esfuerzo pasaron por encima de la valla. Ya localizados, subimos pro la ruta del Quijote el puerto de Ventillas, duro pero no imposible. Bajada fulgurante y, tras vadear el MOntoro, llegamos al pueblo, respostaje de agua, y salida hacia la carretera. Un atajo improvisado nos permitió ver unos venaos y, sin más novedad, acabamos junto a los coches, cansados pero alucinando del espectacular día de bici que habíamos pasado. Y todavía quedaban dos días...

martes, marzo 16, 2010

Y de remate, a Bilbao

Final del periplo por el norte en Bilbao, ciudad transformada gracias a un museo que oculta una buena gestión, un proyecto de ciudad, una confluencia de intereses... ¡cuánto tenemos que aprender de Bilbao!

Ría transformada, de puerto, de cloaca, a espacio público, a soporte de tranvías, de nuevas arquitecturas, de carriles bici... Hasta reclamo turístico.

Bicis de alquiler y escaleras de bajada a los antiguos muelles de la ría.

La pasarela de Deusto, que lleva de la univeridad a la nueva biblioteca firmada por Moneo, es obra de Fernández Ordóñez, ingeniero y humanista... Un referente.

Pero todo se acaba, y entre la nieve, cogimos el camino de vuelta para volver a salir con la bici, como el solitario ciclista que sube el puerto.

domingo, marzo 14, 2010

Más fotos, gallegas

Pocas más imágenes logré en Galicia. Arriba, un bloque de hormigón para un pavimento de esos que dejan crecer la hierba (en el norte, porque aquí no crece nada).

Otro de mis temas favoritos son los aleatorios collages que los carteles semiarrancados dejan en las paredes, donde van formando capas y capas, donde se tapan y, a veces, aparecen. Las imágenes resultantes tienen siempre algo de surrealista.

Salí de Galicia en dirección a Santander, donde vi una hermosa puesta de sol...

Senderismo por el Eume

Una vez, en Galicia, disfrutando del Eume y si entorno natural. Esta vez por zonas altas, muy bien acompañado de un grupo de gente maja, de esa a la que le gusta disfrutar de las cosas pequeñas de la vida, etc...

Robles, pizarra, granito, helechos y líquenes. Pic-nic, comida, paseos... naturaleza a mogollón. Un lugar fantástico para hacer fotos, pese a que la luz no acompañara (ni la cámara).

viernes, marzo 12, 2010

A Coruña, en tren

Ya pasó febrero, el mes corto, que empieza con un principio y acaba con un final, paradojas del calendario. Coñazo de mes pasado por agua. Abrimos marzo de camino a Coruña, en tren, en buena compañía, disfrutando de interesantes conversaciones en las muchas horas del trayecto. A veces yendo despacio, uno avanza más.

Lo de las fotos desde el tren es un manía, pero no me puedo reprimir, me encanta la combinación de velocidad, carriles, reflejos y paisajes. Así son las fotos desde el tren...

domingo, febrero 28, 2010

Wish you were here



En 2005, Live8, unos conciertos celebrados para luchar contra la pobreza, reunieron a Pink Floyd. Uno señores mayores, David Gilmour y Roger Waters, juntos echando de menos a los que no estaban. Por cierto, en el concierto de Hyde Park, los Who también se juntaron para sacar los galones y darle una lección gratuita a aquello que hacen rock hoy sin saber nada del tema... pero eso es otra historia.

Wish you were here es una canción extraña, su estribillo solo se repite una vez, al final, vamos, que no es un estribillo, es un cierre. El verdadero acorde lo hace la guitarra acústica, un tema para un día como hoy.

Hace un tiempo, dos años ya, puse la versión de Marillion de este tema, que también merece la pena verse... Que leches, como me repito.

domingo, febrero 21, 2010

Fito y Fipaldis otra vez

Tres años después (hace tres años) volvimos a ver a Fito y Fitipaldis en el pabellón ferial de Ciudad Real. Nuevo disco, y gira similar, en invierno, cuando no hay tantos conciertos, con la misma gente. De hecho, el show (muy bueno, muy bien montado...) fue parecido al de hace tres años (la música de Fito también tiene una tendencia a autoparecerse).

Como una amiga estaba con la pata chula, nos dejaron subir a la parte de arriba, y desde allí, tranquilamente pudimos ver a la Cabra Mecánica, que teloneaba esta vez. Música española de esa marchosilla, no digo que esté mal, solo que no es mi estilo...

Antes de empezar el concierto las cosas se torcieron. Aparecieron los guardias de seguridad y nos echaron, con lo que tuvimos que dejar a la amiga de la pata chula sola. Además, ya era tarde para buscar un sitio mejor abajo, estaba todo petado (8.000 personas según la prensa).

Total, que nos quedamos arriba, un poco más lejos, pero la verdad es que lo vimos bastante bien, cosa que no podrán decir los dos o tres mil que tuvieron que esquivar las columnas del centro del pabellón ferial.

El concierto, como he comentado, parecido al de hace tres años, con un Carlos Raya a las guitarras soberbio, y la gente entregada. Me hizo gracia el vídeo que ilustraba uno de los rock`n`rolles de Fito, con portadas de discos básicos homenaje al rock que me temo que muchos de los que por allí andaban no reconocerían. Me chocó la presencia entre ellos del Long Live Rock'n'Roll de Rainbow (hace poco puse un post sobre Rainbow Eyes uno de los temas de ese álbum), y su homónimo español, el Larga Vida al Rock`n`roll de Barón Rojo.

Lo peor, el sitio, con mala acústica, y claro unos servicios diseñados para ferias, no para meter a 8000 personas, por llamarles algo, porque muchos no estaban muy evolucionados, y no se les ocurrió nada mejor que mear contra la pared del pabellón (por cierto, aquí los guardias de seguridad no estaban presentes), ya que evidentemente la organización puso barras de cerveza, pero no unos servicios supletorios o similares.

Además, una pena que aquello acabó irrespirable, porque aunque no se podía fumar, los tolerantes y educados fumadores pasaron de cumplir al norma, como por otra parte es lógico (esto es España, Ciudad Real más concretamente).

domingo, febrero 14, 2010

Bicis, hielo y averías

Ayer por la tarde, un radio roto en la TREK. Se puede rodar con un radio roto (o más), pero para no forzar la rueda, no descentrarla y no arriesgarme a romper más radios, decidí salir con la Grisley. Lástima que la manera del cambio de esta estuviera empezando a fallar...

Hoy hemos salido con mucho frío, todo helado. Curioso rodar sobre el barro congelado, la bici agarra raro, alguna rodera traidora... Cerca de Alarcos, un volcán congelado (la foto arriba), que sirve para esconder la putrefacta depuradora de Ciudad Real, que depura poco, vamos una mierda, nunca mejor dicho, y a la que estos días de lluvia le sacan los colores dejando el cauce del Guadiana infestado de fangos...

Al empezar las cuestas crack, la cadena rota. Gracias al grupo la reparación ha sido posible y aunque podría haber intentado seguir, me he quedado sin ganas de pelear la ruta (para colmo no entraba el plato pequeño). Así que me he vuelto, dando un rodeo por Poblete, para aprovechar que me había vestido de romano y rodar un poquito en llano, donde no hace falta cambiar de piñón.

Entre Poblete y Ciudad Real, junto a la nueva subestación eléctrica, se ha formado con estas lluvias una impresionante laguna, que todavía andaba medio congelada. Me paro y hago una fotito:
Llego a casa, y la foto es un poco decepcionante, me esperaba más. Claro, que la foto estaba a medias, faltaba el positivado, eso que antes se hacía a base de ampliadora y hoy se lo dejamos al photoshop. Y resulta que si, la foto estaba ahí...

lunes, febrero 08, 2010

Bicisurf en la Mancha

No suelo poner fotos de la bici con el bicho encima, pero en estas ocasión merece la pena. Este domingo la inmensa cantidad de agua caída en estos últimos días, anegó unos cuantos pasos. Al principio intentamos no mojarnos los pies, al final acabamos haciendo surf en bicicleta. Impresionante... la foto del üesmaster, sí señor!!! SOMOS BIKERS!!!

jueves, febrero 04, 2010

Test de atención



es muy fácil, solo tienes que contar el número de pases que hace el equipo blanco... a ver si lo consigues.

lunes, febrero 01, 2010

Patrimonio cercano, patrimonio abandonado

Ya no publico las rutas de los domingos, porque puede resultar pesado, porque los sitios se repiten... Pero este domingo la ruta era nueva para mí: tocaba darle la vuelta (por detrás) a un sitio de triste recuerdo, la base de helicópteros del Bhela I de Almagro, donde perdí un mes de mi vida cuando más productiva era (hoy perder un mes no sería tan grave ;-)).

A la vuelta, paramos en un vieja quintería abandonada (de tantas), cerca del paraje de los Cabezos. Quinterías que explican un territorio de latifundios de secano donde la gente tenía que vivir a pie de campo hasta que apareció el coche, los gañanes (en el mejor sentido de la palabra) se mudaron a los pueblos y abandonaron estas construcciones.

En la Quintería en ruinas resiste inmutable una extraña construcción. De planta cuadrada, coronada por una bóveda sobre pechinas, con un tambor cilíndrico y los restos de una vieja cubierta de teja árabe casi desaparecida sobre un cono. ¿Qué es? Parece una ermita o una pequeña capilla, sobre todo por un par de ventanucos redondos en las fachadas este y oeste. Pero a saber. Quizás hace muchos años un antepasado de Aldo Rossi se puso a jugar con la concepción de otro pequeño teatro del mundo... (ver post).

Las nubes hicieron que los paisajes fueran espectaculares, y el viento hizo que la ruta, pese a ser llana, se hiciera dura. Un lujo en todo caso.