En un alarde de valentía, el Capo Muñón, aceptando el guante arrojado el otro día, me envía algunas de las fotos que hizo en Almagro para que las suba al blog, además de alguna en la que salimos nosotros con Cenicienta (en este blog nadie tiene nombre), que, para no ponerle la tira negra en la cara (en este blog tampoco salen fotos de personas reconocibles) no subiré sino guardaré para mí (por cierto, ¿no habréis visto un zapato de cristal por ahí? :-))
Las fotos del Muñón, como no se podía esperar otra cosa de él, me han llegado muy bajas de resolución (por eso si hacéis click en la primera poco obtendréis), pero bueno, se aprecia que hay ojo fotográfico (algo oxidado quizás, pero ese es un mal generalizado, a ver si recuperamos nuestros raids fotográficos). He puesto la primera la que más me ha gustado. Además, me he permitido la licencia, con autorización del autor, porque dice "haz con ellas lo que te plazca", de meterle mano con el Photshop a una de ellas para rememorar una foto en blanco y negro de grato recuerdo.

Bueno, esto es lo que hay. Críticos, a por él, sin piedad: hay que pinchar donde pone comentarios, que no es tan difícil.




























Para acabar el viaje, una visita a los Polders, las tierras bajas, esas situadas bajo el nivel del mar y que fueron desecadas gracias a los molinos de viento encargados de elevar el agua. Hoy son patrimonio cultural de humanidad declarados por la UNESCO.










Otros llevan bicis tipo carrito de los helados, otrora habituales en nuestras calles. 





