Con compañeros de trabajo y sobre todo amigos, nos fuimos Kla y yo a visitar el parque minero de Almadén: la mina, el museo, el hospital de mineros... Almadén es un sitio interesante, lejos de todo, con pocas alternativas económicas a la mina que perecía eterna , y que ahora, cerrada, se convierte en un atractivo turístico. Con no poca inversión (mama Europa al ataque, y al rescate: fondos FEDER, fondos Miner...), se está en proceso de convertir la mina y todo lo que la rodeaba en un parque minero.

La visita a la mina es muy curiosa. Te bajan a 50 metros, y durante más de una hora recorres los túneles viendo las distintas técnicas de excavación explotación, un malacate subterráneo, la galería de forzados por la que los presos iban a trabajar a la mina, un trenecito de mina que te saca de las entrañas de la tierra, etc...
Después vimos los restos de la cárcel en la Escuela de Minas y su museo, que tiene una buena colección de fósiles y minerales. La visita demuestra que el patrimonio minero puede ser una alternativa en Almadén, aunque necesitan territorializar el patrimonio: incluir otros atractivos en la comarca (Almadenejos, Chillón, el medio natural, etc...), completarlo con actividades, senderismo, bici, etc... a ser posible utilizando el patrimonio: puentes del camino del Azogue, el puente de hierro, ermitas, etc... y el medio natural, valioso sin duda. La clave es conseguir que haya suficientes cosas para ver como para justificar un viaje de fin de semana, puente o Semana Santa, en lugar de ir en el día. De esa manera el turismo empezará a dejar riqueza, la misma que salía de la mina y partía camino al mundo dejando muy poco en Almadén.



































Kilkenny es famosa además por elaborase allí la cerveza Smithwick's, no confundir con la cerveza Kilkenny, que no tiene nada que ver. A la puerta de la fábrica no me puede resistir de sacarle una foto, así como de tomarme una cervecita en uno de los muchos pubs de la ciudad. 




Otro de los lugares interesantes de Dublín son sus parques, que si no son muy abundantes, si que tienen una gran actividad. En ellos, la gente se sienta al sol (cuando pueden), compartiendo sin pudores estúpidos los bancos. Una de las características de la ciudad que más llaman la atención es la gran cantidad de gente joven. Otra, que la gente habla, se relaciona, son como un gran grupo. Nadie es extraño, los dubliners son gente abierta, amable y simpática.




